Una imagen del rodaje de 'Irati', dirigida por Paul Urkijo. / david herranz

'Euskalibur' cobra vida

El realizador Paul Urkijo rueda en la montaña alavesa 'Irati', una ambiciosa cinta de aventuras mitológicas con un presupuesto que supera los 4 millones de euros llamada a ser el 'Excalibur' vasco

OSKAR BELATEGUI

El viento sur ha traído el 'veroño' al municipio alavés de Asparrena, en el paso natural a la Burunda navarra que forman las sierras de Altzania y Entzia. Sin embargo, al acercarse a las Cuevas de la Leze, paraíso de los amantes de la escalada, el aire templado da paso a un frío con olor a humo y noche, que proviene de las entrañas de esta cavidad que atraviesa el macizo de Altzania. Un caballo ensillado bebe agua del río Artzanegi. Es Thor, aunque en la película que rueda Paul Urkijo (Vitoria, 1984) se llama Itzal (Sombra). Su jinete es Eneko Aritza (Roble), llamado a ser el señor del valle. Pero antes tendrá que emprender un viaje iniciático lleno de peligros y misterios por los recónditos bosques del pagano Pirineo vascón en el siglo VIII.

Estamos en la cuarta semana de rodaje de 'Irati', segundo largometraje en euskera del autor de 'Errementari (El herrero y el diablo)', que vuelve a confiar en Eneko Sagardoy para una fantasía que bebe del amor del director alavés por la mitología vasca. El ganador del Goya por 'Handia' acaricia su montura y confiesa que hasta hace poco no sabía montar a caballo. «Es impresionante ir tan alto y a toda hostia...Con eso ya estaba hecho el papel, pensé», recuerda Sagardoy, que se ha pasado tres meses preparándose para luchar con espadas y ha ganado siete kilos de masa muscular en el gimnasio. También se ha dejado crecer una barba teñida con mechas rojas para completar un look que le ha impedido aceptar otros proyectos en este tiempo.

El actor Eneko Sagardoy, en un descanso del rodaje de 'Irati'. / igor martín

«Eso es un mal menor. Me he permitido parar y tener los dos pies en una película de la que ya me habló Paul hace cinco años, cuando fuimos a presentar 'Errementari' a Madrid», explica el actor. Su personaje es el futuro 'ibarjaun' de la zona en unos tiempos en los que guerreros cristianos y musulmanes luchan por recuperar el mítico tesoro de Carlomagno. Este se encuentra en una profunda cueva donde, según aseguran los lugareños, habita la antigua diosa de esas tierras, una poderosa y terrible deidad de fuego llamada Mari.

El joven noble cristiano al que da vida Sagardoy tiene como misión encontrar el cuerpo de su padre, que fue enterrado sin respetar los ritos cristianos. Le guía una enigmática joven, Irati (Edurne Azkarate), que les adentra en un oscuro y ancestral mundo mitológico regido por un dicho en euskera: «Izena duen guztia omen da», todo lo que tiene nombre existe. «Estamos en un mundo en transformación, con el Islam y el Cristianismo asentándose en la zona», ilustra Paul Urkijo. «Los pocos focos paganos que existen se están apagando. Y eso hace que quienes creen en otro tipo de deidades dejen de creer y éstas desaparezcan. Es el ocaso de un mundo arcano, telúrico y oscuro en comparación con las deidades luminosas que vienen».

El director Paul Urkijo al combo en el rodaje de 'Irati'. / Igor martín

Con un presupuesto de 4,3 millones de euros (el filme logró el importe máximo de 1,2 millones en las ayudas del Ministerio de Cultura en 2020), 'Irati' es «una película complicada, grande», según su autor, que se ha basado en la trilogía de cómics 'El ciclo de Irati' (Ed. Glenat), de J. Muñoz Otaegui y Juan Luis Landa a la hora de escribir el guion. «Me inspiro en sus personajes pero no tiene nada que ver, cuento otros sucesos y meto muchos más personajes», matiza. «Vi a través de ese cómic la manera de contar una historia de la mitología vasca».

Una de las batallas de 'Irati'.

Itziar Ituño, Iñigo Aranbarri, Nagore Aramburu, Elena Uriz, Ramón Agirre y Patxi Bisquert también aparecen en el reparto de una cinta rodada en el Pirineo navarro y oscense, la Selva de Irati, Opakua, unas cuantas cuevas y el castillo de Loarre, escenario de 'El reino de los cielos' de Ridley Scott. Esa es una de las películas que Urkijo ha tomado en cuenta para 'Irati', además de títulos como 'Braveheart', 'Los vikingos', 'El señor de la guerra', 'Robin y Marian', 'El nombre de la rosa', 'El guerrero número 13', 'El laberinto del Fauno', 'El señor de los anillos' y, por supuesto 'Excalibur'. En el rodaje corre la broma de rebautizar el filme 'Euskalibur'. Y ojo al cameo que hará un popular cocinero vasco (entre las productoras está Bainet).

La actriz Edurne Azkarate da vida a Irati. / Igor Martín

«Digamos que es una película de aventuras histórico-fantástica con drama, tiene de todo, ja, ja», ríe Paul Urkijo. «Contemplamos a los personajes desde su niñez hasta que son ancianos. «He intentado utilizar un realismo mágico, una puesta en escena más cruda y realista que en 'Errementari'». En el ecuador del rodaje se congratulan de que la climatología ha sido benigna y no ha alterado los planes. «Prácticamente toda la película son exteriores. Hay batallas con barro en muchas localizaciones naturales, por eso me gusta que llueva y haga frío», afirma el director, al que después le quedará un año de postproducción. «Los efectos digitales quedarán mimetizados con la naturaleza», confía.

No es fácil rodar en un paraje como las Cuevas de la Leze. En los accesos se han instalado carpas para dar de comer al equipo. Hay cables por los senderos y un trajín de técnicos que cumple los deseos de Paul Urkijo, que hasta llegar aquí reconoce que pensó en tirar la toalla. «No sé si he adquirido más aplomo, pero a la hora de rodar estoy mucho más tranquilo», reflexiona. Eneko Sagardoy augura una película «con una textura increíble» que además conecta con la actualidad: «En este ritmo frenético que llevamos, nos olvidamos del suelo que pisamos y del poder y la vulnerabilidad que tiene. Mira el volcán de La Palma», apunta. Al actor le encanta ver al director metido en faena. «En el combo es un niño que grita acción como si le fuera la vida en ello. Creo que se siente más libre que con su primera película».