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'El espía honesto': «Régimen de injusticia»

Drama político que cuenta la historia de un científico contratado por el servicio secreto de Alemania del Este que fue enviado como espía a la Alemania Occidental

BORJA CRESPO

Uno de los puntos fuertes de 'El espía honesto', cinta basada en hechos reales, es su búsqueda de un tono conmovedor y realista, retratando una época hasta el más mínimo detalle, razón por la cual esta recreación de la historia de Franz Walter (Dr. Werner Teske en la realidad), un científico que fue reclutado por el Servicio de inteligencia de la RDA y enviado a la Alemania Occidental a principios de los años 80, se filmó en varios lugares originales, como los antiguos edificios del Servicio de Seguridad del Estado en Berlín. El protagonista no tardó en encontrar serios detractores al criticar el sistema y mostrar sus desencuentros a la hora de obedecer a sus superiores. No comulgaba con la práctica de escuchas, chantajes y presiones. Franziska Stünkel escribe y dirige una ópera prima protagonizada por Lars Eidinger ('El profesor de persa') en un rol esencial que refleja, en palabras de la propia directora, «la complejidad de existir entre dos polos: el bien y el mal, la orientación y la desorientación, la fuerza y la debilidad, la proximidad y la distancia, el autor y la víctima, la verdad y la mentira». Devid Striesow ('Los falsificadores') y Luise Heyer ('Dark') completan el casting principal de este repaso a otro pasaje oscuro de la historia germana.

El personaje principal de 'El espía honesto' muestra «una gran complejidad entre dos polos que se traduce en el compromiso del actor Lars Eidinger con su personaje», relata Stünkel. La labor del artista, visto también en 'La sombra del pasado' y 'Viaje a Sils Maria', frente a la cámara es encomiable, con diálogos intensos. «No hay ninguna escena y casi ninguna imagen en la película sin él y su personaje», recalca la cineasta. «Le seguimos durante el último año de su vida, y al final nos sentamos frente a él, mirándole a la cara mientras pronunciaba sus últimas palabras». La propuesta muestra el sistema político de la RDA. «Sin embargo, no es una película histórica que uno puede catalogar como parte del pasado», sentencia su máxima responsable. «Es una película de actualidad. Responde al deseo de abordar cuestiones políticas en un mundo contemporáneo en el que las tendencias a los sistemas totalitarios y dictaduras autoritarias están aumentando considerablemente». El drama político y el thriller psicológico caminan en paralelo.