Antonio Banderas, en la última ceremonia de los Oscar

Antonio Banderas celebra su 60 cumpleaños con coronavirus

El actor, afincado nuevamente en su Málaga natal, está en cuarentena al haber dado positivo de la Covid-19 | «Aprovecharé este aislamiento para leer, escribir, descansar y seguir haciendo planes», afirma

Iker Cortés
IKER CORTÉS Madrid

No será un cumpleaños normal para Antonio Banderas (Málaga, 1960). El actor malagueño, que hoy, 10 de agosto, cumple sesenta años, ha hecho público que ha dado positivo de la Covid-19 y que por lo tanto deberá estar en cuarentena hasta que supere la enfermedad. «Me gustaría añadir que me encuentro relativamente bien, solo un poco más cansado de lo habitual y confiado en recuperarme lo antes posible», señala en un comunicado en el que indica que aprovechará el aislamiento «para leer, escribir, descansar y seguir haciendo planes».

A Banderas, que dice cumplir estas seis décadas «cargado de ganas y de ilusión», un infarto en enero de 2017 le cambió la vida. «Vi la muerte de cerca, hubo un momento en que sentí que me iba. ¿Esto se va acabar así? Qué estúpido, pensé», reflexionaba, entre las páginas de este periódico, el intérprete. Fue un toque de atención a una vida vivida deprisa, pero también una epifanía. El malagueño, que no había parado en 35 años de carrera, hizo el petate y regresó a su Málaga natal para iniciar una etapa algo más sosegada y tranquila. Curiosamente, dos años después de aquel ataque al corazón, el primer español nominado a los Globos de Oro, los Tonys y el Emmy haría uno de los mejores papeles de su vida, metiéndose en la piel de Salvador Mallo, alter ego de Pedro Almodóvar en la rotunda 'Dolor y gloria' (2019). La película no solo le reportó su primer Goya a mejor actor -ya tenía uno honorífico- sino que le granjearía una merecida nominación a los Oscar.

Y es que para cuando Penélope Cruz y Javier Bardem dieron el salto a Hollywood, Banderas ya llevaba años cómodamente instalado en la meca del cine. Al actor la apuesta por convertirse en una estrella internacional le salió redonda. Cierto es que no podría haber tenido mejor padrino. A finales de los setenta, y tras haber estudiado arte dramático en su localidad, el malagueño se trasladó a una Madrid culturalmente efervescente, con una mano delante y otra detrás -años después explicaría que se alimentaba de palmeras de chocolate-, y allí comenzó a trabajar a las órdenes de Almodóvar y a quemar las noches con él. Colaboró con el manchego por primera vez en 'Laberinto de pasiones' (1982) y la amistad y la relación profesional siguieron cultivándose en títulos como 'Matador' (1986), 'La ley del deseo' (1987), 'Mujeres al borde de un ataque de nervios' (1988) y '¡Átame!' (1989). Intercalaba estos trabajos con los de otros cineastas como Fernando Colomo ('Bajarse al moro') o Vicente Aranda ('Si te dicen que caí'). De pronto, parecía que España se le había quedado pequeña.

Arriba, en '¡Átame!', debajo, en 'Laberinto de pasiones', junto a Imanol Arias, y en 'Mujeres al borde de un ataque de nervios', junto a Carmen Maura.

En 1992, el malagueño estrenaba su primera película en inglés, 'Los reyes del mambo'. Fue el pistoletazo de salida a una etapa centrada en el mercado anglosajón que le alejó de España durante casi veinte años. A medida que obtenía papeles con mayor peso y enjundia, Banderas iba labrándose un nombre en la complicada industria del cine estadounidense. Fue el cariñoso novio de Tom Hanks en 'Philadelphia' (1993), el chupasangres latino en 'Entrevista con el vampiro' (1994), un mariachi con sed de venganza en 'Desperado' (1995) -seguiría trabajando con Robert Rodríguez en un gran número de películas, incluidas las de la saga 'Spy Kids'- y en 1998 lograba toda una proeza al convertirse en el protagonista de 'blockbusters' como 'La máscara de zorro', que unos años más tarde daría pie a una secuela, o 'El guerrero nº 13'. Se había convertido en toda una estrella, un actor fiable, de esos que llevan al público a las salas de cine.

Currante nato entregado en el plató y generoso en las entrevistas con los periodistas, no hay nadie que hable mal de un actor que ha tocado todos los palos e incluso se ha atrevido a prestar su voz a personajes como el gato con botas en la saga de 'Shrek'. Eso sí, pese a todos estos años alejado de España, no faltó casi nunca a la Semana Santa malagueña. De hecho, inculcó su fervor a Melanie Griffith, de quien se enamoró mientras ambos rodaban 'Two Much' en Miami a las órdenes de Fernando Trueba, en 1995. Se casaron un año más tarde y fruto de la relación nació Stella, la única hija del actor malagueño. La pareja se divorció en 2014, pero por el camino quedó una colaboración, ya que Griffith protagonizó 'Locos en Alabama' (1999), la primera película de las dos que Banderas ha dirigido -la segunda fue 'El camino de los ingleses', en 2006-, y un cariño y un amor eternos. Ese mismo año el actor conoció a su pareja actual, la alemana Nicole Kimpel.

Arriba, en 'Dolor y gloria'; debajo en 'Desperado' y 'La máscara del zorro'.

Cuando tocó regresar a España lo hizo de la mano de Almodóvar, que volvería a llamarlo para 'La piel que habito' (2011) y 'Los amantes pasajeros' (2013). Tras el infarto, Banderas, que el pasado domingo fue galardonado por su labor como embajador de la Organización Mundial del Turismo en una cena que Starlite celebró para recoger fondos para la lucha contra la Covid-19 -no pudo asistir precisamente por estar enfermo-, compagina su labor delante de las cámaras con otros proyectos como el diseño de moda -debutó en 2016 en la pasarela de Miami tras haber estudiado en la escuela Central Saint Martins de Londres, cantera de modistos como John Galliano y Stella McCartney- o la gestión del teatro Soho de Málaga y la puesta en marcha de una productora televisiva asociada al recinto, que dirigirá María Casado. Ambos presentarán la 35 edición de los Premios Goya, que se celebrarán el 27 de febrero de 2021 en el teatro de Banderas.

Aún con todo, el confinamiento sí ha dado al traste, al menos momentáneamente, con uno de los proyectos que el malagueño tenía entre manos. 'A Chorus Line', la producción musical que Banderas estrenó en noviembre del pasado año en el Soho y que tenía previsto culminar en Broadway, ha sido suspendida de momento. A buen seguro, el actor no tendrá problemas en volverla a impulsar cuando sea posible.

Antonio Banderas en la última gala de los Oscar, junto a su pareja, Nicole Kimpel, y su hija Stella del Carmen. / Afp