La actriz Macarena Gómez. / Efe

Amor en polvo: ¿El sexo es tan importante?

La cartelera acoge 'Amor en polvo', cinta coral protagonizada por Macarena Gómez, Enrique Arce, Luis Miguel Segui y Lorena López

Borja Crespo
BORJA CRESPO

Estamos a expensas de que se confirme la idea de que Leo Harlem y Santiago Segura pueden ser la salvación de la producción y exhibición nacional este verano. El primero ya ha cumplido en su primer semana de estreno -la asistencia a las salas se ha incrementado en un 63% de la mano de ' Superagente Makey'- y el segundo ha adelantado a finales de julio la fecha de estreno de la segunda entrega de la taquillera 'Padre no hay más que uno'. La comedia endulza la incertidumbre que nos rodea y suaviza la extraña situación en que vivimos.

El humor es necesario para aliviar las penas y nuestra cinematografía es rica en esta corriente de propuestas. La cartelera acoge desde hoy 'Amor en polvo', cinta coral protagonizada por Macarena Gómez, Enrique Arce ('La casa de papel'), Luis Miguel Segui ('La que se avecina') y Lorena López ('Ella es su padre'). Rostros televisivos bajo la dirección de Juanjo Moscardó Rius y Suso Imbernón, con trayectorias multitarea, como manda la actualidad, en el terreno de la realización, el guión y la producción.

El intercambio de parejas vertebra una historia generacional que « muestra con respeto las diversas formas de amar y de relacionarse sexualmente en la sociedad actual», tal y como describen sus responsables. «Se utiliza como gancho el intercambio de parejas, pero, en el fondo, el tema estrella es el amor.

Se trata de una comedia romántica optimista y positiva que podría considerarse una feel-good movie». Una etiqueta en alza, dada la necesidad de evasión que nos embriaga.

'Amor en polvo' es una comedia de situación, de personajes, con enredos y equívocos que buscan el regocijo de la audiencia, sacando punta a la sobada crisis de los cuarenta. ¿Es lo mismo hacer el amor que echar un polvo? ¿Se puede tener una relación sin sexo? ¿Y sexo fuera de la relación sin que sean cuernos? Estas cuestiones y otras preguntas en la misma línea se plantean en un relato donde los celos y la idea convencional de compromiso marcan la pauta. «El intercambio supone el motor de sus fantasías, pero también de sus miedos, por lo que el enredo aumenta a medida que cada personaje deja traslucir sus verdaderas motivaciones sobre la deseada y temida noche de sexo o, directamente, cuando cada uno empieza a entenderlas», indican los directores. «A veces, ni si quiera es fácil entender los caminos que nos llevan o nos distraen de aquello que realmente queremos».

Un casting contrastado

Moscardó Rius e Imbernón han apostado por el naturalismo en la realización y en la dirección de actores. «No queremos interpretaciones exageradas ni forzar situaciones para hacer reír», remarcan. «De ahí la importancia de tener un casting contrastado y que sabemos que pueden dar el tono que buscamos. Nos gusta ese tipo de comedia en el que los límites del campo de juego los marca la realidad». Citan como referencia en cuanto al tono que han buscado comedias españolas como 'Kiki, el amor se hace', 'Todo es mentira' u 'Ópera prima'.

«Fuera de nuestras fronteras, un claro referente sería el movimiento conocido como mumblecore», concluyen. «Un subgénero del cine independiente americano caracterizado por la naturalidad de las interpretaciones y de los diálogos, los presupuestos ajustados y temas que giran alrededor de las relaciones y crisis personales de personajes en torno a los cuarenta. Algunos ejemplos de éxitos recientes en cine o TV son 'El amigo de mi hermana', 'The Overnight' o series como 'Togetherness' de HBO».