Canarias7
Francisco José Fajardo

El juez envía a prisión al joven que agredió a tres empleados de una pizzería

«Cuando estoy en la calle, le arranco el alma a quien sea»

El magistrado Javier García García-Sotoca, de Juzgado de Instrucción nº 7 de Las Palmas de Gran Canaria, envió ayer al centro penitenciario de Salto del Negro a Cristian V.V., el varón que el sábado por la noche atacó a tres empleados de una pizzería de Tamaraceite cuando se disponía a robar el dinero que había en la caja registradora. La autoridad judicial decretó la prisión provisional, comunicada y sin fianza para el joven de 18 años, al que se le imputan un presunto delito de robo con violencia, dos delitos de lesiones con instrumento peligroso y un delito leve de lesiones.

Ayer, Cristian V.V. fue trasladado ante el juez, reconoció todos los hechos y no mostró ningún tipo de arrepentimiento por haber agredido con «un machete», según sus propias palabras, a tres dependientes del restaurante. Incluso, en el auto de encarcelamiento, el magistrado detalla que adopta dicha medida porque «el investigado ha reconocido los hechos, con una aseveración final que evidencia el grado de violencia con que se produce Cristian V., al afirmar que por dar de comer a sus allegados le partiría el alma a cualquiera», asevera.

Declaración.

En su comparecencia, el detenido afirmó que acababa de salir del Centro de Internamiento Educativo para Menores Infractores Valle Tabares y no tiene medios de vida, además de que reconoció que consumía habitualmente Trankimazin, Ribotril y Seroquen. Confesó que el sábado, entre las 22.55 y las 23.40, entró en la pizzería «con un machete», se dirigió a las personas que estaban en el establecimiento y les pidió que le entregaran la caja registradora. Añadió que acometió con el cuchillo «a uno o a dos personas», todo bajo el efecto de los medicamentos: «Estaba empastillado, además de que mi madre y mi padre están enganchados y no tenía dinero para comer. Como no voy a pedir como un pobre, cuando estoy en la calle le arranco el alma a quién sea», exclamó este individuo, que fue asistido legalmente por el abogado José Antonio Penichet.

Uno de los agredidos llevó a varias personas al baño para protegerles.

Según consta en las denuncias que presentaron las víctimas de Cristian V.V., éste propinó a uno de los empleados una puñalada que le originó una herida en un costado de un centímetro de profundidad, que no fue más grave porque el cuchillo chocó en una costilla y su complexión era bastante fuerte. Este joven, según hizo constar en su denuncia, estaba en la cocina cuando llegó el agresor y, al ser alertado de sus intenciones, corrió hacia el comedor. Cuando el detenido se acercó, todos huyeron y él cayó al suelo, momento que aprovechó Cristian V.V. para acuchillarlo en el costado derecho, a pesar de que se defendió con la pala de pizzero.

A otra de las víctimas, el acusado lo agarró por la espalda, le dio la vuelta, se encaró con él y le fue a clavar el machete en el pecho, pero se defendió con el brazo, sufriendo un importante corte en su antebrazo izquierdo.

Por último, el tercer empleado se encontraba en el horno cuando, de repente, fue embestido por detrás y sufrió un pinchazo en su costado izquierdo. Afirmó en sede policial que el detenido gritó «¡me cago en la puta, me cago en la puta, los voy a rajar, los voy a pinchar!». En ese momento, el denunciante comenzó a gritar a los que se encontraban en la pizzería para que huyesen del lugar, al tiempo que agarró a varios compañeros que estaban a su lado y los empujó hasta el baño para que se pusieran a salvo, mientras Cristian V.V seguía gritando, propinando insultos y golpeando con el cuchillo las mesas y la encimera de la cocina.