Canarias7
Luisa del Rosario

Sanidad

Urgencias del Negrín ganará en diciembre 28 boxes y llegará a 90

Tras una pared provisional que separa la parte de urgencias del Negrín que está operativa en estos momentos de la que está siendo renovada, todo son cables y tubos a la vista. Desde hace tres semanas esta zona del Hospital de Gran Canaria se oculta tras una tela verde en la calle de la vista de los pacientes y sus familiares. En diciembre, si todo sale como está previsto, caerá el telón y el hospital podrá contar con 28 boxes más en urgencias que así llegará a contar con 90.

Según explicó ayer el director de Ingeniería, Luis Talavera, la infraestructura ha «aguantado 20 años», pero ya era el momento, comentó, de acometer la ampliación. Los picos de pacientes en urgencias son ya «cifras estables», con lo que «era necesaria» la ampliación. La media diaria de asistencia urgencias del Negrín es de 250 pacientes.

Con un presupuesto de 250.000 euros, lo que también incluye la compra de equipamiento para los 28 nuevos boxes, Talavera espera no solo cumplir los plazos de ejecución sino incluso «terminar antes».

La previsión es que la reforma de ampliación esté lista en diciembre, para que entre enero y febrero, cuando aumenta el número de pacientes en el Negrín por el pico de la gripe y los frecuentes episodios de calima, esté operativa.

Precisamente los plazos son una de las reticencias de la plataforma Mueve el Negrín, que además añade que si se amplía el número de boxes, pero no se contrata más personal, la situación será la misma.

No obstante, explicó Talavera, en estos momentos estamos «como siempre», porque se han habilitado 22 camas para urgencias en la segunda planta del hospital mientras urgencias está en obras.

La ampliación ha ocupado algo menos de la mitad de la sala de espera de urgencias

El área de urgencias, además, no solo crecerá y aumentará «la comodidad» de los pacientes, sino que también mejorará el espacio para el personal sanitario al redistribuirlo mejor.

La ampliación ha ocupado algo menos de la mitad de la sala de espera de urgencias, una zona en la que había cabinas de teléfono –«que hoy ya casi ni se utilizaban», dijo Talavera– y máquinas expendedoras. Y, además, se ha aprovechado un pasillo de conexión con el bloque central del recinto hospitalario para agrandar el espacio que se ocupará. Con esta ampliación se evitarán la «imágenes» de «pacientes en los pasillos», explicaron fuentes del hospital que añadieron que aunque la «fotografía» no es agradable, hay que insistir en que «no estaban olvidados» sino «atendidos igual que el resto».