Canarias7
Carlos Inza

Los jóvenes ya se inician a los 13 años en el consumo de droga

La Consejería de Servicios Sociales del Cabildo presentó ayer las actividades de la campaña en los centros educativos de la isla para atajar el problema de las drogodependencias entre los menores, que lejos de remitir, de año en año va en aumento. Según los datos de la memoria anual del Centro de Atención a las Drogodependencias del Cabildo (CAD), que dirige la doctora Rosa Torres, el número de menores que fueron atendidos en 2017, por problemas de adicción en la isla, fue de 108, de los que 65 lo hicieron por primera vez. El 87% fueron chicos y el resto chicas. Además, en los ocho primeros meses de 2018, el servicio ha empezado a tratar 49 nuevos casos de jóvenes con adicción, lo que da idea del aumento en el consumo de drogas de forma habitual, según el informe oficial.

La problemática, además, se complica, porque la edad de los jóvenes en el consumo de forma habitual de sustancias estupefacientes se sitúa ya en entre los 14y 16 años de media, aunque la edad de inicio se sitúa ya en los 13 años, aunque hay constancia de casos de inicio a los 11 años.

A ello se une que la mayoría de los jóvenes que reciben atención son por policonsumo (el 14% de los jóvenes en tratamiento), es decir, que mezclan varias sustancias en especial alcohol, cannabis y cocaína.

El+ 72% de los jóvenes que se inician en las drogas, lo hacen con el cannabis, y aumenta de forma considerable el binomio de consumo de cannabis y cocaína. El consumo de cannabis es casi diario en la mayoría de los jóvenes en tratamiento, sustancia que combinan con otras sustancias como alcohol, cocaína o anfetaminas y también aumenta en el consumo de sedantes.

En la presentación de la memoria y del programa de actividades en los centros educativos para prevenir el consumo, la consejera Maite Corujo y la doctora Torres insistieron en la necesidad de que los adultos se conciencien sobre la necesidad de revertir la «banalización social que existe cuando un menor se fuma un porro o consume alcohol en las fiestas, algo que se ve como normal, como un aspecto lúdico, al que se le quita importancia, y que después lleva a una problemática de muy difícil salida y una enorme complejidad, porque la adicción llega rápido», explicó la doctora.