Canarias7
Lourdes Bermejo

El servicio a domicilio de Arrecife rechaza seguir y se va el 15 de agosto

El próximo 15 de agosto finalizará la concesión del servicio de ayuda a domicilio, adjudicada por el Ayuntamiento de Arrecife a la empresa especializada Asidma, que este lunes anunció al grupo de Gobierno municipal que no continuará llevando a cabo esta labor a partir de esa fecha.

La alcaldesa de Arrecife, Eva de Anta, aseguró que el Ayuntamiento «trabaja para solucionar esta situación», aunque declinó explicar las posibles vías que se analizan para no dejar el servicio sin gestión.

La especial naturaleza del servicio da herramientas a las administraciones para obligar a la concesionaria en vigor a continuar con la prestación de funciones. De Anta dijo «poder garantizar» que los usuarios no se quedarán desatendidos, en tanto se tramita el pliego de prescripciones para la nueva adjudicación, algo que, ya adelantó, no será a corto plazo, una vez más por los conocidos problemas en el área de intervención. Desde la oposición, Podemos y Somos han mostrado su preocupación por el riesgo en la continuidad del servicio de ayuda a domicilio a partir del día 15. «La nueva ley de contratación ha endurecido los requisitos exigibles en el contrato para este tipo de empresas, incluyendo la declaración de servicio esencial», explica Rubio, que denuncia la falta de información desde el grupo de Gobierno «al que pedimos una reunión con las partes desde hace cuatro meses, infructuosamente», dice el edil de Somos, Borja Rubio.

Por su parte, el sindicato Intersindical Canaria denuncia la «incertidumbre» que pesa sobre el servicio y acusa de «desidia» a la alcaldesa y a la concejal de Servicios Sociales, Victoria Sande,. IC critica que «en ningún momento» han hablado con la representante de las trabajadoras «para informar en qué condiciones quedará el servicio y por ende en qué situación estarán a partir del 15 de agosto».

Intersindical también explica que había solicitado una reunión con las responsables municipales, para que clarificaran la situación, pero «su respuesta después de un mes fue que las trabajadoras no pertenecen al Ayuntamiento y es la empresa Asidma quien ha de darles las pertinentes explicaciones».

Por su parte, el concejal de Podemos, Daniel Cabecera, teme que las trabajadoras vayan a «acabar en el paro por culpa de la mala gestión del área de Servicios Sociales en particular y de la alcaldesa en general, perdiendo de esta manera el derecho a ser subrrogadas por la próxima empresa que realice el servicio y perdiendo la antigüedad acumulada tras todos estos años».