Canarias7
Blanca E. Oliver / Telde

Arroja 25 toneladas de escombros de sus obras a un solar de Las Huesas

Tanto va el cántaro a la fuente que, al final, se rompe. Gran verdad. Y a un empresario de la construcción de la capital grancanaria se le ha roto el cántaro y todo lo demás, cuando la Policía Local le ha sorprendido arrojando escombros en un solar de Las Huesas. En un año, ha dejado allí 25 toneladas.

Definitivamente, el manual del buen infractor debería decir que, si vas a saltarte las normas a la torera, no puedes tentar mucho a la suerte. Y si lo haces y, para rizar el rizo, caes en la reincidencia, es aconsejable cambiar el escenario porque, si no, los encargados de que se cumplan las leyes te vigilan, te persiguen y te desenmascaran... y así se te acaba la tontería y la desfachatez de golpe.

La historia del propietario de una pequeña empresa de Las Palmas de Gran Canaria que se gana la vida realizando trabajos de construcción podría ser algo parecido.

Según informaron fuentes de la Policía Local teldense, los dos miembros de la Unidad de Medioambiente llevaban tres meses investigando las prácticas de este empresario, que se dedicaba a tirar los restos de sus trabajos en un terreno ubicado en la trasera de la fábrica de aguardientes Cocal, al lado de la GC-1, frente al barrio de Las Huesas.

Las mismas fuentes han relatado que el infractor ha realizado tres obras en la capital grancanaria, concretamente en las zonas de La Isleta, Pérez Galdós y Primero de Mayo y que, porque «lo había cogido como una mala costumbre», según él mismo ha confesado, durante cerca de doce meses ha arrojado los escombros de esos trabajos en ese solar.

Así, escombro a escombro, el terreno ha ido acumulando material de desecho hasta alcanzar las 25 toneladas.

Al ser abordado por los dos agentes de la Unidad de Medioambiente, el infractor ha admitido ser el autor de los hechos y se ha prestado a colaborar en todo lo que sea necesario para reparar los efectos de sus acciones.

De este modo, se ha avenido a retirar por sus propios medios todos los escombros que ha arrojado.

De hecho, en horas del mediodía de ayer mismo, comenzó con las tareas de recogida y de traslado de toda la basura a la escombrera de Telde, que está ubicada en el sector industrial de Maipez, en el barrio de Jinámar.

Cabe indicar que para poder llevar a cabo esta operación, el empresario ha tenido que darse de alta como gestor de residuos, dado que esa es la única manera de legitimarse para poder realizar el depósito en la escombrera.

También es preciso reseñar que el depósito de escombros tiene unas tarifas que hay que abonar por cada tonelada depositada.

Se baraja la posibilidad de que, precisamente, esta haya podido ser la causa de que el empresario haya decidido arrojar sus escombros en un solar no controlado por las autoridades municipales. Esa sería la mejor forma de eludir el pago obligatorio de las tasas.

En cualquier caso, va a tener que hacer frente a una sanción que, según cuantificaron las mismas fuentes policiales, podría llegar a ser de 3.000 euros, puesto que la infracción que ha cometido se considera de carácter leve.

A modo de referencia, baste con indicar que, en este tipo de infracciones medioambientales, una falta que sea catalogada como grave puede llegar a suponer para el infractor el pago de una multa de hasta 30.000 euros.