Canarias7
Paz Bernal

La oncología también existe en el sureste

El Gobierno de Canarias acaba de aprobar este verano el II Plan Regional de Cuidados Paliativos con una partida presupuestaria de 4.200.000 euros. La buena noticia ha sido recibida en Vecindario con aplausos. Su Unidad de Atención Psicosocial a Enfermos de Cáncer y a sus Familiares reciben así un espaldarazo para continuar con su labor de casi 20 años.

«Es sangrante que tu atención dependa del lugar dónde vivas, que cubras tus necesidades cuando padeces esta enfermedad con mejor o peor calidad de vida dependiendo de si tu equipo médico depende del Hospital Insular o del Negrín o si tu ayuntamiento prioriza unas cosas frente a otros», explica Paloma Babón, sicóloga de paliativos de esta Unidad de Vecindario y que lleva trabajando en ella desde su creación.

«El Sistema Nacional de Salud tiene que garantizar la máxima calidad en la atención a estos usuarios y para que eso sea una realidad se necesita coordinación entre todos los actores que intervienen en el proceso y no de dónde vivas», asegura esta profesional que respondió a una llamada del que fuera alcalde de Santa Lucía de Tirajana, Camilo Sánchez, para entrar a formar parte del equipo que lleva ya 18 años atendiendo a la población de este municipio y que ahora, a través de la firma de convenios, «hemos ampliado a toda la Comarca del Sureste».

A pesar de que un diagnóstico de cáncer «ya no es una sentencia de muerte», explica Paloma Babón, «es un proceso marcado por la incertidumbre, porque el enfermo nunca sabe a qué lado de la estadística se va a colocar, si va a estar en el grupo de los que se curan completamente, en el de las recaídas a los cinco años o en los terminales, por lo que nuestra labor debe ser de acompañamiento y de apoyo en sus circunstancia personales y en cómo puede o quiere llevar adelante este proceso».

«Nosotros estamos en todo el camino», señala, «porque tenemos acceso al Hospital donde se le da el tratamiento médico puramente dicho, nuestros asistentes sociales acuden a sus domicilios y conocen sus circunstancias personales y familiares y eso nos ayuda a tener una visión más completa de lo que necesita esa persona para llevar adelante y con mayor calidad el desarrollo de su enfermedad».

Esta sicóloga de vocación en el área de los cuidados paliativos asegura que «no existe una fórmula general para los enfermos de cáncer; igual que no hay un cáncer igual al otro ni un tratamiento común, la atención que necesitan estas personas tiene que ser la que ellos necesiten y pidan, adaptada a sus circunstancias personalísimas. Hay que respetar la forma de llevarlo de cada uno; no hay una mejor que otra, el enfermo tiene derecho a elegir y a luchar a su manera y cómo pueda».

Esta Unidad de Atención Psicosocial a Enfermos de Cáncer y a sus Familiares realiza talleres para ampliar la ayuda a estos enfermos con la celebración, en lo que va de año, de 9 talleres prácticos que han cubierto áreas como la nutrición, musicoterapia, deporte, cuerpo-mente, sexualidad y sensualidad, arteterapia, manejo del dolor, «porque esta lucha contra una enfermedad que se puede cronificar engloba muchos aspectos de nuestra vida, los enfermos se tienen que reconstruir a sí mismos, aprender a volver a ser profesionales, madres, maridos, hijos, pero sabiendo que esta experiencia nunca la van a olvidar ni nada va a ser igual».