Canarias7
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Los bomberos achacan al Cabildo que solo busca privatizar el servicio

G.F. / Las palmas de gran canaria

La Junta de Personal del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria remitió ayer un comunicado en el que achaca al Cabildo que su «verdadera intención» es «privatizar el servicio insular de bomberos». Reaccionaron así al anuncio de los gestores de la entidad, Cabildo, 19 ayuntamientos y Gobierno canario, de que explorarán externalizar servicios. «Estaba claro, el hecho de que no se haya cubierto la plantilla desde 2008 a pesar de haber estado presupuestado este dinero todos estos años no es por otra cosa que para hacer ver que la única solución es privatizar un servicio esencial» como este.

Para arrojar luz frente al «engaño y falsedad» que atribuyen a los dirigentes del Consorcio, publican un comunicado estructurado en cinco puntos en los que, entre otras cosas, subrayan que el presidente del Cabildo, Antonio Morales, se niega a dialogar con el colectivo de trabajadores y desmienten que la plantilla esté formada por 202 bomberos. Les reprochan que sumen al personal de administración. «Los efectivos operativos son 186 y la relación de puestos de trabajo es de 236». Advierten de que hay presupuesto, pero que no cubren las plazas porque lo que buscan «es privatizar el servicio». Recuerdan en este sentido que hasta el año pasado, cuando no se negaban a hacer horas extra, la media era doblar su jornada laboral. Y niegan que estén reivindicando mejoras económicas, solo cuestiones de operatividad.

No temen la amenaza de disolución del Consorcio. Es más, la ven como una posible solución. ¿Por qué? Porque tendrían que aplicarse los estatutos, pero están caducados y no adaptados a nuevas leyes estatales, por lo que, dicen, tendrán entonces que aplicar esa normativa y el Cabildo y los ayuntamientos con más de 20.000 habitantes se verían obligados a asumir a los bomberos, que es justo una de sus demandas.

Y por último, anuncian que denunciarán al oficial del servicio por haberse puesto a dirigir el dispositivo el sábado en Arinaga pese a estar de baja. Sin embargo, fuentes autorizadas afirman que acudió con autorización y después de que se le solicitara que se incorporase ante la ausencia de mandos. Lo hizo dada la situación excepcional para la coordinación operativa desde la sala, no sobre el terreno, y por ética personal y profesional, sin contraprestación económica ni de días libres.