Canarias7
Javier Darriba

Acción contra el Hambre conciencia a alumnos de la capital del drama humanitario

Una pega contra el hambre

Las charlas de sensibilización comenzaron este lunes en el colegio San Vicente de Paúl, donde los niños de primero y segundo de Primaria conocieron de primera mano la realidad de la desnutrición y la malnutrición. Beatriz Tejada, de Acción contra el Hambre, les hacía la primera pregunta: «¿Quién ha tenido hambre?» Una nube de manos se levantaba como respuesta. «Cuando hago mucho deporte, tengo hambre», respondía uno de los alumnos. Pero su realidad se ampliaba a medida que los voluntarios de Acción contra el Hambre iban relatando las otras vidas, las de los 3,1 millones de niños que cada año mueren por esta razón, según los datos del Programa Mundial de Alimentos.

Los alumnos de San Vicente de Paúl aprendieron que una cosa es el hambre y otra las ganas de comer, que la desnutrición es un problema sangrante que obviamos desde nuestra perspectiva acomodada. Precisamente para no olvidarla, para concienciar a todos desde niños, la organización Acción contra el Hambre ha iniciado una campaña de concienciación que culminará, el próximo 18 de mayo, con la celebración de la carrera contra el hambre.

Se trata de una propuesta en la que los niños recorren un circuito en sus colegios -este año participarán 23 colegios de Gran Canaria, Tenerife y El Hierro- y sus familiares les patrocinan, en efectivo, con una cantidad por vuelta. «Es como Fernando Alonso, que corre patrocinado», le explican Tejada y la voluntaria María Valdivia. Ese dinero se mete en un sobre que viene dentro de un pasaporte solidario y lo recauda Acción contra el Hambre con el fin de evitar que más niños mueran de hambre. En el caso de Canarias, las charlas de la organización no gubernamental alcanzarán a un total de 10.855 alumnos.

Según los datos de la organización no gubernamental, el año pasado se lograron cinco millones de euros gracias a la iniciativa de carrera solidaria en la que participaron 1.600 colegios y más de 400.000 estudiantes en todo el mundo. La cantidad que aportó Canarias a este fin fue de más de 50.000 euros en doce colegios.

Las charlas se articulan en función de las edades pero en todas se trata de hacer conscientes a los alumnos del impacto de las guerras en los problemas del hambre.

En el caso de los 49 alumnos de Primaria que participaron ayer en el colegio San Vicente de Paúl, desde Acción contra el Hambre se les propuso un juego que consistía en escoger un objeto de los que tienen en casa para simular el proceso migratorio al que se ven obligados millones de desplazados cuando se ven sorprendidos por un conflicto bélico. Las respuestas fueron de lo más variado e iban desde un oso panda de juguete hasta una lata de Coca-Cola.

El director titular del colegio, Antonio Jiménez, resaltó la importancia de esta iniciativa como un medio de «generar interés por los otros».