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Canarias7 / Las Palmas de Gran Canaria

Schamann estrena el primer jardín vertical de la capital grancanaria

Los jardines verticales o muros verdes son intervenciones con plantas sobre paredes y muros, unas veces improductivos y otras veces creados específicamente para soportar estas estructuras, que se hacen para embellecer la ciudad y disminuir la contaminación ambiental y sonora.

La creación del parque vertical de Don Benito, en el lugar que hasta ahora ocupaba una fuente sin uso, se ha llevado a cabo durante todo este verano y se acaba de finalizar, con una inversión aproximada de 62.000 euros.

Se ha procedido a la retirada de antiguos elementos que componían la fuente central del parque y a la demolición de pavimento y revestimiento de la base. A continuación se ha creado una base de hormigón armado e instalado una estructura metálica elaborada en taller a base de perfiles metálicos y cuadradillos estructurales, que sirve de base para la colocación de las plantas.

Una vez que se creó la base del jardín, los técnicos de Parques y Jardines instalaron el jardín vertical natural, conformado por módulos metálicos rellenos de musgo y cerca de 900 plantas.

“Un jardín vertical ofrece numerosos beneficios a las personas y al medio ambiente y además sabemos que la gente es más feliz en un entorno verde que en un entorno gris”, afirma la concejala de Fomento, Servicios Públicos y Aguas, Inmaculada Medina. La concejala considera que esta nueva estructura se puede crear en otros puntos de la ciudad, más allá de los pequeños jardines verticales móviles que ya existen y que se suelen situar en el parque Santa Catalina y en Vegueta, instalaciones que se han convertido en populares ya que las personas que visitan la ciudad suelen utilizarlas para fotografiar y llevarse un recuerdo de Las Palmas de Gran Canaria.

Medina resalta que “los que vivimos en ciudades estamos acostumbrados a mirar hacia arriba y vernos rodeados por grandes bloques de hormigón, pero gracias a los jardines verticales podemos cambiar esta imagen y empezar a contar con jardines no solo a nuestros pies, como ha venido siendo habitual, sino en muros vegetales, que conjugan belleza y a la vez practicidad, porque nos aportan un medio urbano más ecológico y sostenible”.

La concejala señala que el coste de estas estructuras, como se ha demostrado en el Don Benito, “es además muy razonable, y viene a revalorizar el parque si necesidad de ocupar mucho espacio, creando una estructura en la que se conjugan la botánica, la biología y la arquitectura para ofrecer a los visitantes un lugar que, literalmente, da nuevo oxígeno a nuestra ciudad”.

La vegetación, recuerda, tiene también la capacidad de filtrar hasta el 85% de las partículas de polvo que están en el ambiente. Si bien su principal función es purificar y renovar el aire, los jardines verticales también reducen la contaminación visual, permiten en muchos casos renovar fachadas o espacios degradados, reconstruir el perfil urbano y enriquecer el espacio público.

Por esa razón, explica la concejala, esta intervención en Schamann puede ser un buen primer paso para comenzar a extender por toda la ciudad, en otros parques públicos e incluso, en un futuro, también en edificios.