Canarias7
Javier Darriba

Redefinir Las Rehoyas atendiendo a todas las opiniones

Tras la reciente aparición del colectivo Fuera de la Reposición, formada por vecinos de Las Rehoyas que viven en la zona más próxima a la Carretera del Norte y que quieren ser excluidos del plan de reposición porque entienden que sus viviendas están en buen estado, la plataforma vecinal Rehoyas-Arapiles se ha dirigido al Ayuntamiento a través de una circular en la que le piden que defina el proyecto urbanístico de acuerdo a la voluntad de quienes quieren acogerse a la renovación y de quienes lo rechazan.

«Hasta ahora, lo que se pretendía era hacer un debate participativo en todo el barrio, donde los vecinos aportasen sus ideas y opiniones para conformar el proyecto urbanístico y votarlo luego en una consulta popular», explica el grupo de trabajo de la plataforma, «pero dado que se plantea ahórrale debate de que hay que determinar previamente quiénes quieren formar parte del proceso de reposición y quiénes no, es necesario que los vecinos decidan sobre ello para seguir avanzando».

Ellos creen que el método más fiable para ello sería por medio de una declaración jurada en la que el propietario indicara su opinión al respecto.

De momento, el concejal de Urbanismo, Javier Doreste, ha asegurado que va a trasladar la petición de exclusión del plan de reposición hecha por centenares de vecinos a los servicios municipales para conocer la legalidad y la factibilidad de su propuesta.

«Consideramos que todas las opiniones son legítimas, justas y democráticas, aunque lleguen ahora, y es mejor zanjar estos debates en este momento, antes que evitarlos y que se conviertan en un problema de convivencia en el futuro», añaden.

La plataforma también desmintió que la inclusión de los pisos cuyos dueños ahora reclaman que no se les cambie sus casas hubiera sido una petición vecinal, tal y como indicó Doreste.

Así, el grupo Rehoyas-Arapiles recuerda que la ficha técnica de directrices del plan de rehabilitación, elaborado en 2012, «dejaba la puerta abierta a una reposición» que alcanzaba al 40% del parque de viviendas, que no pertenecían al patronato. Y ello se hacía depender de tres criterios: el estado de conservación, la antigüedad y el tamaño.

Sin embargo, el asunto quedó dormido hasta una reunión que se produjo a principios de 2016. «Cuando (el concejal) nos pidió nuestra opinión sobre si se debía o no incluir a las viviendas cercanas a la Carretera del Norte, le indicamos que sí, pues entendíamos que no había ningún elemento de peso para excluirlas del proceso de reposición», recuerdan. En aquel encuentro se puso sobre la mesa el dato de que esas viviendas eran privadas desde el momento de su compra, pero se descartó este hecho como un elemento excluyente porque la mayoría de los pisos del patronato están ya en régimen de propiedad, salvo unas doscientas.

En mayo de aquel año, el Ayuntamiento presenta un proyecto urbanístico del barrio en el que se incluye a todo el barrio salvo el grupo de Aviación, que luego sería incluido «a petición de los vecinos de dichas viviendas».

Por tanto, concluye la plataforma vecinal Rehoyas-Arapiles, «la decisión de incluir las viviendas más cercanas a la Carretera del Norte no es por un acuerdo entre el Ayuntamiento y esta plataforma», sino que es una «decisión exclusiva del Consistorio». Los vecinos reconocen que el concejal les pidió su opinión como colectivo social del barrio, pero «opinar no es acordar».

Para ellos, la reivindicación de la plataforma Fuera de la Reposición es legítima y son sus vecinos los que deben tener la última palabra. «Y mantenemos que preferimos dar la opción a todo el barrio a poder acogerse a un proceso de reposición que excluir a una parte de él, salvo que haya unas razones de peso para ello».