Canarias7
Javier Darriba

Aparece un cráneo en la obra de Red Eléctrica en la calle Juan Rejón

La obra de renovación del cableado de suministro eléctrico de la ciudad, entre el Muelle Grande y Lomo Apolinario, que está ejecutado Unelco para Red Eléctrica de España, se encontró a fines de la semana pasada con un elemento inesperado. Se trata de un cráneo que apareció en los trabajos que se están ejecutando en la calle Juan Rejón-La Carretera, en la parte baja de La Isleta.

El hallazgo, que ha causado un gran revuelo entre los trabajadores, quienes han bautizado el cráneo con el nombre de Tadeo, ha sido notificado ya al servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria, que deberá analizar los restos para conocer su importancia.

Los trabajadores de la obra han bautizado el esqueleto con el nombre de Tadeo

Por el momento se desconoce si hay más restos humanos asociados al cráneo hallado y se está a la espera de que el Cabildo de Gran Canaria tramite la orden que permitirá llevar a cabo la prospección arqueológica.

El Cabildo de Gran Canaria tiene previsto dirigirse al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para que permita ampliar el radio de búsqueda, lo que requiere levantar una parte de la acera de la calle Juan Rejón-La Carretera.

Hasta ahora no ha trascendido mayores detalles del descubrimiento, salvo que está oculto a los ojos de los vecinos y visitantes que tiene esta zona. En cualquier caso, se trabaja con la posibilidad de que pueda tener una cierta importancia desde el punto de vista de la memoria histórica.

El antecedente

Hay que recordar que en febrero del año 2000, en la calle Rosarito, muy cerca del lugar donde ha aparecido ahora el cráneo, se encontraron los restos de dos cuerpos que, por la forma y el lugar en el que fueron enterrados, se concluyó que eran dos integrantes de la armada corsaria holandesa que fallecieron en el ataque a la ciudad en el año 1599.

En aquella ocasión, el hallazgo se produjo como consecuencia de unas obras de acondicionamiento y alcantarillado en la calle Rosarito.

La investigación posterior que llevó a cabo se materializó en la publicación de un cuaderno de patrimonio histórico bajo el título La Mala Muerte. El depósito funerario de la calle Rosarito de La Isleta, cuyos autores son Javier Velasco Vázquez, Verónica Alberto Barrosos y Pedro Quintana Andrés.

En esta obra, editada por el Cabildo de Gran Canaria, se señala que «en este entorno se levantaron las pocas edificaciones que, desde la Conquista hasta mediados del siglo XIX, surgieron al norte de la vieja ciudad (...) A la ermita de Nuestra Señora de La Luz y el castillo, fundados a fines del siglo XV por Juan Rejón, se une, posiblemente desde el siglo XVI, un mesón, la casa del guarda y alguna que otra edificación, según se desprende de diversos planos de la época, como la copia de Próspero Casola de 1599».

La zona jugó además un importante papel defensivo y comercial, por no citar el hecho de que en esta zona existió una importante necrópolis de los antiguos canarios que habitaron La Isleta.

Las obras que han sacado a la luz estos días los restos óseos han sido dispuestas por Red Eléctrica de España con el fin de mejorar el suministro eléctrico de Las Palmas de Gran Canaria. Se está instalado una línea de 66 kilovoltios y 8,6 kilómetros de longitud. Según las estimaciones de la propia empresa, la actuación supone la inversión de 8,72 millones de euros.