Canarias7
David Ojeda

Aislados en sus garajes en Guanarteme

Los vecinos de la calle California, en Guanarteme, aseguran que están viviendo una pesadilla en estos días. Las obras de peatonalización de su calle, que forman parte de un plan de acción en el barrio del Ayuntamiento, les tiene aislados y, en muchos casos, sin poder sacar de los garajes sus vehículos.

La historia comenzó el pasado 27 de julio, fecha en la que la piqueta comenzó a destruir la calzada. Ese día, aseguran los vecinos consultados por este periódico, muchos salieron de sus casas como si fuera un día normal y al llegar a su residencia se encontraron las calles cerradas para realizar las obras sin previo aviso. Otros, en el peor de los casos, se vieron con las vallas de protección aislando las calles cuando todavía no habían sacado de sus garajes sus coches. «Solo en la planta donde guardo el mío hay unos 12», explica Dolores Rodríguez, vecina de la calle.

La falta de comunicación municipal es, además, una de las quejas más importantes de los perjudicados por los trabajos de peatonalización que se están realizando en Guanarteme. «No dicen nada. No avisaron de que comenzaban los trabajos y nos encontramos con esta obra ya en marcha. Todo lo que sabemos es gracias a que hablamos con los obreros, que son, por cierto, personas que no tienen ninguna culpa de las ideas de este Ayuntamiento», señala una de la vecinas más próximas a la playa, María Eugenia García.

Hilario Suárez es otro de los residente de la zona que muestra su disgusto. «Esto no se puede permitir. Vinieron hace más de un mes. Y lo peor es que como son obras que se van a hacer en muchas calles de la zona, en muchos casos, los obreros son los mismos. Y un día no los ves aquí porque están trabajando en otra calle», indica.

Larga duración.

Los residentes de la calle California saben que la obra va para largo. Pero insisten en que no lo saben porque nadie del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria haya venido a comunicarles los plazos que se están cumpliendo en los trabajos, sino por el trato directo con los trabajadores. «Esto es una faena, me dijeron los de la obra que se rompieron unas tuberías al romper, y que esto va a suponer, por falta de materiales y otros problemas, que tarden al menos tres meses más en terminar las obras. Y así no se puede vivir», insiste Dolores Rodríguez.

Esta vecina denuncia los perjuicios que la situación que están atravesando representa para los propietarios de los inmuebles. «Tengo una vecina que tiene su plaza de garaje alquilada. Y, claro, este mes que llevamos, y los próximos tres que vienen no puede cobrar el alquiler», manifiesta.

Rodríguez pone, además, el acento en los problemas de movilidad con los que se encuentran los vecinos. «El barrio ya sabemos cómo está. Cada vez hay menos sitio para aparcar y, además, con las obras de peatonalización en muchas calles se va perdiendo todavía más sitio. Los que han tenido la suerte de sacar sus coches del garaje no saben cómo van a poder hacer para aparcar en los próximos tres meses», indicó.

Por su lado, María Eugenia García acusa de mentir al Ayuntamiento con el objetivo completo de las obras. «Dicen que es para peatonalizar. Y realmente esto que está haciendo son obras de canalización. Para hacer la calle peatonal no es necesario romper tan abajo y que se vean todas esas tuberías que están poniendo. Y eso, claro, lleva mucho más tiempo del que en principio creíamos que iba a necesitar», manifestó.

HIGIENE.

Aparejados a los problemas para sacar los vehículos de los garajes vienen otros inconvenientes. «Se les rompió hace días unas tuberías y se crearon muchos charcos de suciedad en la zona. Ni siquiera los taparon y empezaron a salir ratas muy grandes», expresa Hilario Suárez. «El alcalde dice que Las Canteras es la joya de la corona de la ciudad; pues en la joya de la corona lleva esta zanja abierta muchos meses», remata Suárez.

Además de los vecinos, muchos de los negocios de la zona, como el vivero de pescado que se encuentra en una de las esquinas de la calle o la tienda de animales de la otra, manifiestan su absoluto descontento con la gestión de las obras desde el gobierno municipal.