Canarias7
Francisco José Fajardo

La Benemérita solo dispone de dos vehículos operativos con mampara en la isla

Una custodia deja a la Guardia Civil bajo mínimos

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El hecho sucedió durante el traslado de los presos Rafael Rivero Reyes y Leticia Morales Hernández, que tenían que ser custodiados desde la cárcel de Tahíche hasta los juzgados de Puerto del Rosario para comparecer ante el juez acusados de un delito contra la salud pública.

El problema comenzó cuando llegaron hasta el muelle de Corralejo en el ferry de Fred Olsen y, al tratarse de dos reos de sexos diferentes, tenían que ser trasladados en dos vehículos hasta la sede judicial como así establece el protocolo. Además, a todo ello se le unió la circunstancia de que, en ese momento, también se estaba llevando a cabo el derribo de la casa vivienda de Josefa Hernández en Campoviejo (Betancuria), por lo que se precisaron efectivos de refuerzo y dejó toda la mañana a la zona norte de la isla con una sola unidad de seguridad ciudadana.

Además, los dos vehículos que se utilizaron para el traslado de los presos desde el muelle de Corralejo hasta Puerto del Rosario no contaban con la mampara de seguridad necesaria en ese tipo de servicios en los que prima la seguridad para los agentes que custodian a los presos.

Según fuentes de la Guardia Civil, actualmente en la isla de Fuerteventura existen cuatro vehículos con mamparas habilitados para el traslado seguro de detenidos. De ellos, dos son furgones que, precisamente se encuentran averiados en el taller, y dos turismos que están en el sur de la isla.

En Lanzarote, el Instituto Armado cuenta con seis vehículos que cuentan con estas medidas de seguridad, mientras que en Gran Canaria todas las zonas geográficas están cubiertas.

Otra cuestión que han denunciado agentes de la Benemérita en otras ocasiones es la manera en la que se hace el traslado de los presos en ferry desde Lanzarote a Fuerteventura. La embarcación de Fred Olsen no dispone de celdas, por lo que los reos tienen que ir esposados –generalmente viajando en la cubierta–, expuestos al público general del buque.

Tres años de condena.

Por otra parte, los presos trasladados, Rafael Rivero y Leticia Morales, fueron condenados ayer a tres años de cárcel y una multa de 60.000 euros cada uno por sendos delitos contra la salud pública al reconocer que llevaban 302 gramos de cocaína en su vehículo en Gran Tarajal para su posterior venta.