Canarias7
David Monserrat

Grafitis ‘pintados’ con piedras estropean la playa de Esquinzo

En algunos puntos de Fuerteventura, especialmente en aquellos lugares emblemáticos que por su belleza se han convertido en los principales reclamos turísticos de la isla, está poniéndose de moda tanto entre visitantes como entre residentes la mala costumbre de alterar el paisaje natural para dejar la propia impronta, tal y como si por hacerlo fueran a pasar a la historia. Hace unos años, en puntos del litoral de El Cotillo, por ejemplo, surgió la fiebre de levantar montones de piedra en forma de torre; decenas y decenas de estas estructuras proliferaron sin sentido como si representaran algún tipo de homenaje a una deidad. Por supuesto, no existía motivación religiosa alguna, aunque a muchos les gustaba pensar que algo de ellos quedaría en ese lugar al que fueron de vacaciones.

Recientemente, ha surgido otra desagradable moda que consiste en dejar impreso el propio nombre en playas de la isla, pero no realizando trazos inocuos con los pies o con las manos que se borrarán unas horas después con la pleamar, sino con estructuras de piedras que pueden durar muchísimo tiempo y que sin duda alguna afean el paisaje natural. Esta antiestética moda, además, tiene la nefasta consecuencia de que acaba siendo imitada por los siguientes turistas que llegan a la playa. Y así, finalmente, lo que era una paradisiaca cala de arenas doradas acaba convertida en lienzo de una representación pictórica de dudoso gusto artístico. Entre estos grafitis de piedras destacan algunas declaraciones de amor con corazones, como las que se apreciaban el pasado sábado en la playa de Esquinzo, en Jandía (Pájara).

El asunto ha comenzado a preocupar a las autoridades de Fuerteventura, concretamente a los gestores más directamente relacionados con el sector turístico. «Desde el Patronato de Turismo de Fuerteventura apelamos a la concienciación de todos para evitar que nuestros visitantes-turistas realicen acciones como las que se manifiestan en las imágenes. Este tipo de acciones dañan nuestro medio ambiente y distorsionan nuestro paisaje natural», según han señalado desde la entidad que dirige los destinos del motor económico de Fuerteventura.

Para evitar que estas acciones se repitan y crear una mayor conciencia entre los turistas sobre la necesidad de proteger el medio ambiente y preservar el paisaje en su estado natural, el Patronato de Turismo de Fuerteventura solicita y agradece la colaboración «de guías turísticos, animadores, recepcionistas , socorristas de playa, informadores turísticos y cuanto personal esté implicado, directa o indirectamente con el turismo», para desalentar la construcción de estas estructuras artificiales sobre las playas majoreras.