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EFE / Puerto del Rosario (Fuerteventura)

Capitanía desautorizó sacar las gabarras del puerto por el temporal

En una resolución de la Capitanía Marítima de Las Palmas del 26 de febrero a la que ha tenido acceso Efe, se explica que la consignataria Cargo Lanzarote SL pidió ese mismo día permiso para trasladar las nueve gabarras y remolcadores que tenía amarrados en el puerto de Gran Tarajal fuera de los muelles, para mantenerlos fondeados lejos de los espigones hasta que pasara la borrasca.

Aunque la resolución no reproduce cuál era el argumento de la consignataria para no considerar seguro el puerto, se deduce de la propia respuesta que le da la Capitanía Marítima: los responsables de esas embarcaciones no se fiaban de que los muelles Gran Tarajal ofrecieran abrigo para un temporal con oleaje y viendo del sur.

De hecho, el organismo responsable de coordinar la navegación mercante en la provincia le explica al consignatario que su Servicio de Seguridad e Inspección Marítima estima que, "aunque el puerto no se encuentre abrigado a los vientos esperados, se considera que fuera del mismo empeorarían las condiciones de seguridad".

La Capitanía Marítima aportaba otro argumento en defensa de su negativa: su criterio de que sacar esas embarcaciones fuera del puerto en mitad de la borrasca podía suponer "un peligro para el medio marino" y "afectar al tráfico mercante".

Finalmente, las nueve embarcaciones de bandera panameña, que llevaban varias semanas en Gran Tarajal tras haber participado en Marruecos en unas obras marítimas, se quedaron en el puerto.

A primera hora del miércoles 28, una de ellas se hundió con diez toneladas de combustible en su interior, lo que obligó a activar el Plan Específico de Contingencia por Contaminación Marina Accidental (Pecmar) de la comunidad autónoma.

La situación fue complicándose a lo largo de la noche del miércoles, hasta terminar con tres gabarras hundidas, una semihundida y cuatro a la deriva o varadas en la rampa del muelle. La novena se mantiene amarrada al puerto de Gran Tarajal.

Las embarcaciones hundidas almacenan 147.000 litros de gasóleo, combustible que durante la jornada del jueves comenzó a filtrarse al agua, lo que provocó mal olor y algunas manchas en el puerto.

Por la tarde, un helicóptero del Gobierno de Canarias comprobó que el vertido de gasóleo había cesado y que las machas detectadas en el entorno del puerto se habían disuelto.

A lo largo del día de hoy, está previsto tender barreras anticontaminación para garantizar que cualquier vertido de este accidente no pueda salir fuera del puertos y se valorarán las opciones técnicas para reflotar las gabarras hundidas y vaciar de combustible sus tanques.