Canarias7
R.R. / Santa Cruz de Tenerife

el buen tiempo se resiste a llegar

Después de tres días bajo la influencia de una depresión aislada en altura (DANA) situada entre el Golfo de Cádiz y Canarias, las islas comenzaban ayer a ver algo el sol y a recuperar las temperaturas. La borrasca aislada, con reflejo en superficie en forma de precipitaciones, viento y mala mar, se aleja ya hacia el noreste, lo que favorecerá que de hoy hasta el viernes los chubascos vayan remitiendo progresivamente.

Además, en ese camino hacia el noreste, la borrasca ha ido provocando el levantamiento de polvo en los desiertos del norte de África que, en su giro, ha arrastrado primero hacia el sur de España y desde ayer por la tarde hacia las islas.

La calima llega esta vez desde el norte, cuando lo habitual es que arribe a las islas impulsada por los vientos del este, y eso implica que, a diferencia de lo que suele ocurrir, no lleve aparejada una subida de las temperaturas. De momento, los termómetros seguirán en la media de estos días, con noches casi invernales en las medianías y cumbres de las vertientes norte de las isla de mayor altura.

La temperatura más baja de toda España se registró ayer en Canarias, en la estación de Izaña, donde los termómetros bajaron hasta los 0,6 grados centígrados. El pasado sábado se bajó hasta -5 grados en esta misma estación. También en Izaña se registró la racha más fuerte de todo país, 97 kilómetros por hora a las cinco de la mañana. En los Altos de Igualero, en el municipio gomero de Vallehermoso se alcanzaron los 86 kilómetros por hora. El viento ha provocado fuerte oleaje en toda Canarias.

En cuanto a las precipitaciones, Canarias también copó los primeros puestos del tablero de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). En la Cruz de Tejeda, cayeron ayer más de 10 litros; en La Laguna, casi cinco; y en San Mateo, Tejeda y Valleseco, cuatro litros por metro cuadrado. También llovió en Lanzarote y Fuerteventura

Hoy mejorará la situación, pero seguirán las precipitaciones débiles y el tiempo desapacible en las medianías del norte. En las zonas de costa comienza a mejorar el tiempo, aunque tímidamente.