Canarias7
Francisco Suárez Álamo

Entrevista con Román Rodríguez

«En Canarias se acabó el tiempo del regionalismo conservador»

— ¿Qué pasó exactamente con la bonificación al 75%? ¿Estaba mal redactada la enmienda, hubo impericia, insensibilidad o mala fe?

— Primero hay que recordar que la bonificación al 75% no la verbalizó nadie en las Cortes hasta que lo hizo Nueva Canarias, ni entre las islas ni con la península. Y aquí hubo incluso quienes desde CC y el Gobierno pusieron pegas, hicieron informes en contra, fueron a Bruselas a decir que iba contra la competencia y que esto iba a subir los precios... Como se ha demostrado, la enmienda estaba bien redactada y solo hacía falta un acuerdo del Consejo de Ministros, que es lo que se ha hecho. Cuando las leyes no remiten a desarrollo reglamentario, es porque la ley ha resuelto el problema. Los decretos reglamentarios son para desarrollar las previsiones que la ley no detalla. Y el decreto que mandó Ábalos al Parlamento canario no dice ni una sola palabra de más que la ley, por eso sosteníamos al principio que no se precisaba decreto, pero que si se hacía, tenía que ser un decreto ley para no perder tiempo. El acuerdo del Consejo de Ministros pone en evidencia, por tanto, que la enmienda era correcta y si no la aplicaron fue o por impericia o por un intento de ahorrarse los recursos.

— Las elecciones autonómicas y locales están próximas. Con una economía en auge, ¿qué balance político hace?

— Por resumirlo, diría que las cosas que han ido bien en Canarias son las que no dependen del Gobierno canario. La situación internacional ha ayudado mucho, con una recuperación económica, mejoría en los países emisores de turismo y la mala situación en los años anteriores de nuestros mercados competidores precisamente en turismo. Desgraciadamente en Canarias no se han hecho las tareas pendientes; no se ha cometido la rehabilitación y renovación de instalaciones turísticas, ni se ha avanzado en la diversificación, ni se ha regulado el alquiler vacacional... La política canaria ha sido contar turistas. Nada más.

— ¿Cómo valora el papel de NC en la política nacional?

— Hemos sido decisivos para los presupuestos de 2017 y 2018 y el diputado 176 desbloqueó esas dos leyes. Logramos avances importantes, y quizás el que más, aunque no el más popular, sea la separación de los recursos del REF de la financiación autonómica. También ha sido importante la recuperación de los convenios de infraestructuras y, por supuesto, la mejora en las bonificaciones al transporte. Hemos tenido buenos presupuestos en 2017 y 2018 y la consolidación presupuestaria en ese periodo es de casi 1.800 millones. Vamos a tener un REF económico mejor que nunca, un Estatuto de Autonomía de última generación y un sistema electoral que supone un avance en calidad democrático...

— Con ese escenario, ¿qué falla para que haya tantos datos, sobre todos sociales, tan negativos?

— El Gobierno canario se ha encontrado con una situación internacional y nacional, con esas mejoras presupuestarias y en el REF, muy favorables. Y sin embargo los datos no son buenos: estamos en un proceso de desconvergencia en riqueza, porque nos alejamos de la media española. Eso significa que el Gobierno canario no ha hecho su tarea para contribuir al crecimiento. Y lo peor es que esa riqueza está peor distribuida, porque la sociedad canaria es cada vez más desigual. La exclusión social es mayor que en otras comunidades. Eso es fruto en gran medida de que cuestiones que dependen del Gobierno canario, como la sanidad, la educación, la dependencia, la vivienda, la lucha contra la pobreza, y cuestiones de infraestructuras, como los atascos o las obras hidráulicos, nos colocan encabezando el ranking de lo negativo. Estamos hablando de competencias casi todas exclusivas. Por eso digo que lo que ha ido bien es gracias al contexto y lo que ha ido mal es responsabilidad de un mal Gobierno, de malos gestores.

— ¿Qué respuesta da su partido a ese escenario?

— Primero lo que decimos es que lo anterior tiene que ver con el mal Gobierno que sufrimos. Este es un Gobierno que responde más a los grupos de presión que a una estrategia de construcción de una Canarias unida, fuerte próspera y con una riqueza adecuadamente distribuida. Creemos que este ciclo político toca a su fin. Se acabó el tiempo del regionalismo conservador. Es que si uno suma la intervención de Ana Oramas en el debate de la censura con el acuerdo de CC con Bravo de Laguna y hace un seguimiento de la política fiscal o social del Gobierno, la conclusión es regionalismo de derechas. Eso no quiere decir que en CC no haya nacionalistas de pro; lo que pasa es que la dirección política en CC es regionalismo conservador. En Canarias se puede crecer más y mejor, para hacer más competitivo el turismo, para que los ingresos de orden estatal y de orden canario mejoren y tengamos servicios públicos comparables con la media.

— ¿Subiendo impuestos?

— En eso siempre decimos que la política fiscal hay que revisarla. Seguimos defendiendo, por ejemplo, la tasa turística, que la tienen los principales destinos turísticos del mundo; la tiene Baleares, la tiene Cataluña... y no pierden visitantes.

— Ahora incluso se plantea una tasa para los vehículos de alquiler.

— ¡Y la propuesta viene de gente de Coalición Canaria! Cierto es que en la tasa turística en la pasada legislatura estábamos solos y ahora ya la defiende el PSOE y en CC ya hay división de opiniones. En todo caso creemos que hay que revisar la fiscalidad para bajar la presión a los trabajadores, por cuenta ajena y autónomos, pero a las rentas altas y al capital hay que subir la presión fiscal. Como en el resto de España y como en toda Europa. Nosotros hemos defendido que el IGIC del 9,5% debe ir al 11% y el del 13,5% al 15%.

— ¿Pero con qué finalidad?

— Porque podemos sacar 70 millones para otra de nuestras banderas, que es la renta básica. Porque si uno va por algunos barrios se encuentra con gente ya mayor, que ha enviudado, y que tiene una renta de 370 euros. Algunos con ese dinero tienen suerte porque la casa es suya, pero incluso así es imposible vivir en condiciones dignas, y menos si tienen a su cargo otras personas. Eso me lo he encontrado... y después miras al País Vasco, que tiene un tercio de nuestro problema social, y dedican diez veces más dinero a este capítulo.

Traducido en clave de pactos, ¿qué prevé para la próxima legislatura?

— Se abre una etapa interesante para distribuir de una manera más justa el resultado del crecimiento económico, para recuperar las infraestructuras dañadas u obsoletas, para mejorar las políticas de movilidad y, sobre todo, mejorar en sanidad, educación, dependencia, vivienda y lucha contra la pobreza. Eso es lo que nos jugamos el próximo año, con la posibilidad de un cambio de ciclo, donde Nueva Canarias va a ser decisiva para formar Gobierno y, sobre todo, para tener un Gobierno que crea en la unidad de Canarias, que evite la confrontación y que huya de la cantonalización de Canarias. ¿Ejemplos de esa cantonalización? La Ley del Suelo, porque ahora tenemos 88 realidades diferentes; el dinero para el Fdcan, o lo que pretenden hacer con el alquiler vacacional.