Canarias7
Rafael Falcón

Mi punto de vista

Un maratón a paso de tortuga

Sin novedad en el frente. Los años pasan y no hay remedio. El Gran Canaria Maratón cumplirá el próximo 27 de enero de 2019 -faltan 171 días- su décimo aniversario, una fecha señalada para poner toda la carne en el asador e ir viendo avances de cara a la gran fiesta del atletismo, pero la noticia es que no hay noticia. Se acaba una edición, se deja pasar el tiempo y meses antes a alguien se le ilumina la bombilla y comienza la maquinaria a andar a prisa y corriendo. Un año sí y otro también, y así nos va. A fuego lento, sin un rumbo claro, sin una apuesta decidida, sino a intentar salvar el expediente, pero siempre pendientes de la foto. Así se desarrolla un evento que sigue sin explotar y que tras una esperanzadora edición 2017 llegó un frenazo en 2018.

La consejería de Deportes planteó con la llegada de Ángel Víctor Torres que la panacea sería un concurso público y que una empresa llevase el evento como solución de futuro, con el ánimo de potenciar la distancia que da nombre al evento: el maratón. Pero el concurso llegó y todo sigue pendiente de la decisión del Cabildo, haya UTE o no haya UTE. La edición 2018 se cerró y nadie ha salido a la palestra a dar una explicación de lo sucedido. En 2017 sí se hizo, porque los datos fueron positivos, pero en 2018 no. Esa foto no molaba. Aún siguen pendientes muchas incógnitas: ¿Qué ocurrió con los 1.642 maratonianos que se anunciaron como inscritos y en la línea de salida solo acudieron 983? ¿Por qué se volvió a tener menos de 1.000 finisher en el maratón pasando de los 1.042 de 2017 a los 901 de 2018? ¿Cómo en el ánimo de inflar cifras se anuncia la participación, contabilizando maratón, medio maratón y 10K, de más 6.000 corredores y solo tomasen la salida 4.576?

Nadie dice ni mu. Aquí todo es éxito, alegría, fotos y más fotos, pero nadie le pone el cascabel a este gato. De cara a 2019 solo se sabe que la inscripción está abierta. Del recorrido, nada. De algunos cambios que se lleven a cabo. Nada. Los atletas locales, nacionales e internacionales ya tienen más que planificados sus objetivos. Correr un maratón no se planifica a toda velocidad porque te regalen un código diez días antes del evento, porque sabes que la misión es imposible. Organizar un evento de este tipo necesita una maquinaria perfectamente engrasada durante los 365 días del año y ésta no debe depender del político de turno. Mientras el Gran Canaria Maratón siga politizado, con UTE o sin UTE, los avances serán escasos y se seguirá perdiendo un tiempo precioso para poder situar al evento en el lugar que merece.