Canarias7
Europa Press / Madrid

Casado mantendrá su discurso sobre inmigración

El presidente del PP, Pablo Casado, ha dejado claro este jueves que aunque le «insulten» desde el PSOE o incluso desde el Gobierno por su discurso en materia migratoria no lo va a cambiar porque su actitud en esta materia no se puede equiparar con la «xenofobia» sino que responde a la «responsabilidad» con la que, a su juicio, hay que afrontar esta cuestión.

Así lo ha asegurado Casado en la rueda de prensa que ha ofrecido en La Moncloa tras su entrevista de tres horas con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

A Casado se le ha preguntado cómo había sido su intercambio de impresiones de Sánchez sobre el fenómeno migratorio después de que tanto la vicepresidenta Carmen Calvo como algunos dirigentes socialista le hayan acusado de estar cercano a los discursos xenófobos de algunos mandatarios de la derecha europea.

Legal y ordenada

Casado ha explicado que ha defendido ante Sánchez una «inmigración responsable» y ha sacado pecho por la gestión que hicieron de la misma los Gobiernos de José María Aznar y de Mariano Rajoy que, ha dicho, demostraron que era posible una «inmigración ordenada y legal».

«Recibimos a cinco millones de personas sin que se produjera ningún conflicto social y en los últimos años la cooperación con Marruecos permitía el control de las fronteras», ha dicho, recalcando que se producían acuerdos en origen para que los que venían lo hicieran con contratos para trabajar.

«Eso no es xenofobia, sino responsabilidad», ha recalcado el líder del PP, para quien si sería xenófobo ver bien que haya miles de africanos extorsionados y esclavizados por las mafias antes e incluso después de llegar a Europa. En este contexto, ha insistido en que «a esa pobre gente no se le puede dejar» con los «efectos llamadas» que provocan las noticias que las mafias fotocopian y reparten en las aldeas.

Como Junker o Tajani

Además, ha recalcado que su polémica frase de que hay «millones de africanos» esperando llegar a Europa tiene su base en las declaraciones realizadas por ejemplo por el presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, el presidente de la Comisión, Jean Claude Junker o el comisario europeo de inmigración, Dimitris Avramopoulos.

En concreto, ha recordado que éste último ha hablado, por ejemplo, de los 800.000 personas que están en Libia y otros países esperando para poder cruzar a Europa.

También ha hecho hincapié en que «España es país solidario» y ha subrayado que el «monopolio de la solidaridad no lo tiene la izquierda». En este punto, ha relatado que este mismo miércoles tuvo oportunidad de saludar en Algeciras (Cádiz) a varios migrantes que acaban de llegar a España y que «cualquiera habría hecho lo mismo».

Y es que, según Casado, atender a los inmigrantes «es compatible» con decir que hay que evitar que las mafias actúen, y lo que hay que hacer para resolver esta situación es trabajar en la cooperación en origen y colaboración con la Unión Europea.

A la política hay que llegar llorado

Convencido de que «a la política hay que llegar llorado» y de que tiene «buen encaje», ha garantizado que aunque le «insulten» no va a desviarse de su objetivo. «Soy de todo menos radical, extremista o de extrema derecha, que me llamen lo que quieran. No voy a contestarles porque tenemos que tener una buena relación institucional y voy a defender mis ideas con vehemencia y sin complejos, pero sin ofender a nadie», ha dicho.

En este contexto, ha remarcado que su discurso no tiene «nada que ver» con el de los populismos de «izquierda o derecha», sino que entronca con la mejor tradición europea.