Canarias7
Aythami Alonso / Fotografía: Micael Löfgren

Al volante

Volkswagen Touareg: en busca del oasis

Desde los primeros esbozos filtrados por la firma de Wolfsburgo quedó claro que el nuevo Touareg conservaba únicamente el nombre, una seña de identidad que en sus 16 años de existencia lleva camino de convertirse en mito, como casi todo lo que toca Volkswagen.

Estéticamente la metamorfosis ha sido completa, comenzando por unas proporciones más dinámicas, encajadas en la plataforma modular MLB que comparte con sus hermanos de Grupo: Lamborghini Urus, Audi Q7 y Porsche Cayenne.

Metro en mano, el nuevo Touareg es más largo, más ancho y más bajo, es decir, de corte más deportivo: longitud 4.878 mm (+77 mm), anchura 1.984 mm (+44 mm) y altura 1.702 mm (-7 mm), a pesar de lo cual su peso ha sido aligerado en nada menos que 106 kg gracias a la construcción mixta del bastidor en proporción 48% aluminio y 52% acero.

Su diseño es un canto al buen gusto, fundamentado a partir de muchos pequeños detalles que convierten su simple presencia en un regalo para los sentidos, confirmando el abandono de la rudeza de un todo terreno por la sutilidad de un SUV de gran tamaño, con especial incidencia en la resolución de la parrilla, compuesta por tres lamas horizontales cromadas y otras seis verticales que le confieren un majestuoso aspecto frontal.

La cuidada calandra se encuentra flanqueada por unos estilizados grupos ópticos y resguardada por un capó marcado por unas líneas que le confieren una soberbia tridimensionalidad, con trazos que van al encuentro del parabrisas y retornan hacia delante formando figuras geométricas inéditas en la marca alemana.

Visto desde detrás destaca el abombamiento de las aletas posteriores, formando un tres cuartos trasero musculado, que contrasta con unos pilotos bastante estilizados, todo ello rematado por la doble salida de escape encargada de poner la guinda a una zaga discreta, pero con personalidad, y cierto aire Cayenne.

Habitáculo tecnológico

Volkswagen Canarias ha tenido el acierto de configurar las dos versiones disponibles del Touareg (Connect y R-Line) con el sistema ‘Innovision Cockpit’ como equipo de serie, convirtiéndose éste en uno de los focos de atención desde que abrimos la puerta.

El gran display central de 15” nos recibe como tarjeta de presentación de todo lo que encierra el nuevo Touareg a nivel tecnológico, tanto en el apartado de conectividad e infoentretenimiento como de ayudas a la conducción, brillando por su ausencia la botonería analógica, para dar paso a la gestión de todas las funciones de modo táctil, similar a una tablet.

Incluso el climatizador se gestiona de forma táctil sobre la pantalla TFT, así como los asientos delanteros calefactables, que también pueden incorporar función masaje como opción.

El sobresaliente cum laude podría haber llegado si el Touareg incorporara un sistema similar al ‘MMI Touch’ de Audi, que permite gestionar todas las funciones de la pantalla central desde un mando giratorio en la consola central, si bien es cierto que el reconocimiento de voz da acceso a un buen número de comandos.

Como elemento imprescindible del ‘Innovision’ emerge el ‘Digital Cockpit’, el conocido cuadro de mandos virtual de Volkswagen cuya diagonal mide 12.3”, sobre el que se refleja la información que el conductor desee, así como el diseño y disposición del cuadro de instrumentos personalizado, todo ello manejado desde los mandos del volante de forma muy intuitiva.

Uno de los gadgets más curiosos es el referido a la posibilidad de visualizar en el ‘Digital Cockpit’ las imágenes que ofrece la cámara de visión nocturna, en conjunción con la detección termográfica de seres vivos (humanos y animales), y el correspondiente aviso en caso de peligro por atropello.

Igualmente destacable es el "sistema de asistencia en atascos y tramos en obras" (direccioìn y mantenimiento del carril semiautomaìticos, freno y aceleracioìn hasta una velocidad de 60 km/h), el "asistente para cruces" (reacciona ante el traìfico transversal delantero), los "IQ.Light – Faros matriciales LED" (luces de cruce y largas interactivas controladas por caìmara) y una pantalla Head-up Display proyectada directamente en el parabrisas.

La habitabilidad del nuevo Touareg es destacable en todos sus aspectos, ofreciendo espacio de sobra a sus cinco ocupantes. La segunda fila de asientos se puede deslizar longitudinalmente 160 mm, lo que permite modular el volumen de carga hasta alcanzar 810 litros con todas las plazas operativas.

Agilidad de berlina

La implementación de la plataforma modular MLB y las cotas que definen la carrocería del nuevo Touareg llevan aparejado un formidable comportamiento dinámico de éste, pues al adelgazamiento del conjunto (peso total: 1.995 kg), el descenso del centro de gravedad, y la reducción de transferencia de masas, dada la mayor anchura de vías, proporcionan una sorprendente agilidad de movimientos.

Las reacciones del nuevo Touareg no tienen nada en común con el modelo saliente y mucho menos con la primera generación, decantándose más por carreteras asfaltadas, sobre las que saca a relucir un alto nivel de estabilidad y bajas inercias laterales, fruto de unos tarados de suspensión tendiendo a rígidos. Este factor penaliza levemente el nivel de confort en pistas fuera carretera, comportamiento más acentuado en la unidad cedida por Domingo Alonso para esta prueba, acabado R-Line, con neumáticos claramente enfocados al ‘on-road’ (285/45-20).

Quienes vayan a dar al Touareg un uso fuera carretera tienen la posibilidad de escoger el paquete ‘Air & Steering’ (3.000 euros), que incluye suspensión neumática de altura variable y dirección a las cuatro ruedas. Como pináculo del refinamiento de la conducción se encuentra el sistema de barras estabilizadoras electromecánicas, que va adaptando la acción de las mismas en función del terreno. El tren de rodaje “Profesional” incluye el paquete ‘Air & Steering’ además de las estabilizadoras activas por un costo de 6.500 euros.

286 CV, 8 marchas

En la fase actual de lanzamiento, el Touareg está disponible con el propulsor V6-3.0 TDI y potencias de 231 y 286 CV. La versión más prestacional es la que hemos conducido, aportándonos sensaciones realmente satisfactorias y un dato a resaltar como es su consumo combinado real: 9,2 litros/100 km, algo lejos de los 6,6 litros que anuncia el fabricante, pero objetivamente contenido teniendo en cuenta lo que es capaz de ofrecer en cuanto a potencia instantánea, elasticidad, capacidad de recuperación, etc., a lo que se suma el selector de modos de conducción: Eco, Comfort, Normal, Sport, Individual y Off-Road, los cuales cambian sustancialmente la entrega de potencia.

Como complemento perfecto tenemos el cambio automático de 8 relaciones acoplado a la transmisión total 4Motion, la cual dispone del sistema ‘Active Control’ que permite seleccionar los diferentes perfiles de conducción en función de las condiciones del terreno: Snow, Auto, Arena, Pistas de tierra y Expert.

Sobre terreno deslizante disponemos del control de descenso, además de una buena capacidad motriz, permitiéndonos salvar situaciones bajo situaciones precarias de tracción. No hemos llevado el nuevo Touareg al limite de sus posibilidades, por lo tanto no podemos valorar sus capacidades en todo terreno extremo.