Canarias7
Carmen Delia Aranda

Documental

La resiliencia femenina en pantalla

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) le encargó el proyecto a González de Molina, y ella se lo propuso a Ordóñez, la autora del documental Crudo paraíso, con la codirigió también la película Stop! Rodando el cambio.

La película narra la odisea personal de cinco mujeres que dejaron atrás su lugar de origen en busca de un futuro mejor. «Son una nigeriana, una saharaui, una brasileña, una yemení y una venezolana. Las cinco historias tienen mucho en común. Todas tuvieron que huir de los diferentes países y acabaron aquí. Son relatos de resiliencia, de cómo han sido capaces de echar raíces, asentarse y comenzar una nueva vida», afirma González de Molina en una conversación telefónica.

Cada una de las historias, parte de una realidad distinta. «La yemení huye de una guerra; la saharaui, de un conflicto cultural; la nigeriana huye de Benin City con un hombre; la brasileña, por trata de personas y la venezolana busca refugio político, y todas, por algún motivo, han acabado en Canarias», comenta una de las responsables del documental acerca de unos periplos vitales en los que han experimentado «casi de todo» para poder construirse una nueva vida partiendo de cero.

El largometraje documental, que cuenta con la financiación de la Consejería de Igualdad del Cabildo de Gran Canaria, se rodó entre marzo y junio de este año. «Lo filmamos los fines de semana y cuando ellas podían».

El título de la película, Las flores de Jericó, es una metáfora sobre la vida errante de estas mujeres. «Estas flores se cierran como una pelota seca y van rodando hasta que se topan con el lugar adecuado. Se abren y echan raíces cuando encuentran unas condiciones pasables. Al igual que las flores migrantes –explica González de Molina– estas mujeres también han dado vueltas por el mundo llevando toda su vida en la maleta hasta que aparece ese espacio donde han podido echar raíces de nuevo».

En estos días, Ordóñez y González de Molina están inmersas en la postproducción del documental. «Está casi listo. Estamos metiéndole mucha caña», comenta la realizadora que espera que el documental, tras su estreno grancanario, pueda circular por distintos festivales. «Hemos evitado que el documental muestre con concreción que se ha rodado en Canarias. Queremos que su mensaje sea universal para que se pueda ver en festivales generalistas, no solo en muestras de cine de derechos humanos o de la mujer. Allí el público está ganado», comenta la autora.

Las flores de Jericó se rodó íntegramente en Gran Canaria. «Llevamos a estas mujeres a espacios de la naturaleza donde no se notase la mano del ser humano», afirma Alba González de Molina. En la película, las cinco inmigrantes cuentan su experiencia a través de entrevistas y ofrecen una visión de sus raíces a través de fotos sacadas por ellas. «Como no teníamos medios ni dinero para viajar a sus países de origen, lo que hicimos fue darles cámaras analógicas desechables y pedirles que contestaran a una serie de preguntas haciendo fotos. Cada una tiene una mirada diferente por su cultura y su religión. Aunque las preguntas eran las mismas, las fotos fueron totalmente diferentes», apunta la cineasta que destaca la fuerza de los relatos de las protagonistas. «Las historias son súper potentes –asegura González–, aunque no pueden contarlo todo porque están en riesgo».

Estreno.

El 6 de septiembre, en los Monopol, se estrenará Las flores de Jericó. El documental, promovido por CEAR y financiado por el área de Igualdad del Cabildo de Gran Canaria, cuenta con dirección, guion, edición y fotografía de Blanca Ordóñez y Alba González de Molina. El sonido directo fue labor de Yon Bengoechea; la música, de Octavio Limiñana; la postproducción de sonido de Adriano Mántova.