Un local pequeño y coqueto en la calle Sagasta, de Las Palmas de Gran Canaria, ofrece comida hindú casera
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un buen cliente de la casa, 09-04-09
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Esther LidiaSanchez Quevedo, 21-04-09
Bori, 26-08-09
Elizabeth , 24-09-09
Ángeles Jurado
14/05/2007
Un local pequeño, en el nudo de callejuelas que sigue la curva de la espalda de Las Canteras, lleva años instruyéndonos en las alegrías del nankima y dando color a los platos de arroz y pollo hasta convertirlos en semáforos. El Polar, en la calle Sagasta, se especializa en comida hindú con un toque casero y un poco sui generis.
Semáforos con pollo tintado de amarillo, rojo y verde, nankimas con cebolla que no pica, pinchitos sabrosos y verduras gratinadas cubiertas con un colchón de queso fundido. Eso y más ofrece el Polar, un pequeño local histórico del Puerto, situado en la calle Sagasta, a pocos pasos de la Talasoterapia de Las Canteras y el aparcamiento de la calle Padre Cueto.
El que busque un restaurante hindú purista y tradicional puede buscarse otro sitio.
El Polar (antes Nan Kima) no se caracteriza por la ortodoxia a la hora de decorar sus paredes, especiar sus platos ni plantear su carta. Junto a ídolos orientales, cuelga cuadros con osos polares, y junto al pollo tandoori y otros platos más o menos exóticos, aromatizados con un buen tanganazo de comino en polvo, siempre ofrecen mousses de higo o gofio y salsas con aguacate o grosella que tienen poco de Ganges y mucho de delicioso.
Local familiar, diminuto y tirando a sauna junto a la cocina y en los días de calufa, destaca también por el trato amable de los empleados, los precios módicos y, sobre todo, por la aceptación entre los clientes del barrio y más allá de sus fronteras marcadas con bolardos y arena.
Más saludable, barato y gustoso que un McDonalds y con tradición a sus espaldas, es ideal para reponer fuerzas tras un bañazo en La Puntilla y de camino a casa. O viceversa.
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