Internacional
EFE
Redacción central / Madrid
Lo cierto es que la respuesta del mundo musulmán ha sido el conflicto diplomático y el boicot comercial a Dinamarca, seguido de manifestaciones, protestas callejeras, quema de banderas danesas y amenazas a intereses europeos, como la oficina de la UE en Gaza, que se ha visto obligada a cerrar ante las presiones de 60 manifestantes armados. Si no se disculpan, los milicianos armados han amenazado con atacar en un plazo de 24 horas objetivos de Francia, Dinamarca y Noruega y están dispuestos a bombardear otros objetivos europeos si persiste la convocatoria de una manifestación el domingo en Dinamarca, en defensa de la libertad de prensa, que ellos denominan «una marcha contra los musulmanes».
En un intento de equilibrio se posicionó la Comisión Europea al afirmar ayer que la libertad de expresión es uno de los derechos fundamentales en la UE, aunque también reconoció que hay que tener en cuenta la «gran sensibilidad» de algunas comunidades, especialmente en materia religiosa, para evitar altercados como el suscitado por las caricaturas de Mahoma.
Los hechos comenzaron el pasado mes de septiembre, cuando el diario danés Jyllands-Posten publicó la caricatura de Mahoma con un turbante en forma de bomba y en otra imagen diciendo que el Paraíso se estaba quedando sin vírgenes, viñetas que serían reproducidas hace un mes por una revista noruega.
Desatada la furia musulmana por el «sacrilegio» o el temor a la «idolatría», de nada han servido las disculpas del periódico danés del pasado 31 de enero, apoyada por el Gobierno, que a su vez defendió la libertad de la prensa.
A las violentas protestas musulmanas, parte de la prensa occidental ha reaccionado publicando las caricaturas a las que han añadido las imágenes de otras creencias religiosas para intentar restarle importancia.
publicación y cese. Anteayer, abrió brecha el periódico francés France Soir, que publicó las doce caricaturas, pero su difusión ha sido prohibida en Marruecos y su director cesado de inmediato por el dueño del rotativo, el franco-egipcio Raymond Lakah. Francia pidió a sus nacionales que no viajen a Gaza, después de que grupos armados palestinos amenazaran con atacar intereses franceses daneses y noruegos si los tres gobiernos no piden disculpas en diarios de sus países.
en la bbc. La BBC de Londres dio un paso más y anunció ayer que las difundirá «de forma responsable» y «en contexto», con el fin de que «los telespectadores puedan entender por qué su publicación ha provocado emociones tan intensas».
El Consejo Musulmán Británico precisó que su reacción dependerá de «si se difunden para ilustrar la noticia del conflicto o de si, en cambio, se hace para regodearse de la libertad de expresión».
«Reconocemos que los periódicos tienen total libertad, pero esperamos que sean capaces de contenerse en cuanto a las imágenes por el enorme dolor que pueden causar a los musulmanes».
La Conferencia de Obispos Católicos Nórdicos se solidarizó con los musulmanes ofendidos de todo el mundo, y les brindaron «su apoyo y sentimiento», al tiempo que ha criticado a «ciertos creadores de opinión» de decir lo que les da la gana.
En otro intento de contención, la organización Reporteros sin Fronteras (RSF) hizo un llamamiento a la «calma y al diálogo».
Crece la polémica mundial por la publicación en Dinamarca de unas caricaturas del profeta Mahoma, que han desatado la ira en el mundo musulmán y agrupado a Occidente en la defensa del derecho de la libertad de expresión. La violencia deja paso a la dialéctica.