Luisa del Rosario
Las Palmas de Gran Canaria
El Archipiélago quiere ser clave en la solución del conflicto del Sáhara. Al menos así lo expresó ayer el presidente canario, Adán Martín, que ofreció a la ONU en la conferencia sobre el Sáhara Occidental el que las Islas sean un «espacio de encuentro para el diálogo y la paz».
El presidente canario, Adán Martín, fue el primero en intervenir y tras apoyar las palabras de Annan asegurando que no puede haber «vencedores ni vencidos», ofreció al Archipiélago como «espacio de encuentro, de diálogo y de paz» para que la ONU logre «estabilizar» la zona y propiciar «un acuerdo definitivo, justo y respetuoso con la legalidad internacional».
Un centenar de personas siguieron las comunicaciones de Sá- hara Occidental: visiones para el futuro. Entre ellas miembros del Gobierno canario, como -el consejero de Presidencia, José Miguel Ruano; el consejero de Educación, Isaac Godoy o el portavoz del Gobierno, Miguel Becerra-, pero también seguidores de las tesis de Marruecos -la mayoría-, y partidarios del Frente Polisario, que portaban panfletos en los que con fotografías que denuncian las supuestas torturas a la población civil saharaui, y que no perdonaron la asistencia a la conferencia del ex presidente canario Jerónimo Saavedra. De hecho, fue abucheado a su llegada al Auditorio e interrumpido durante su intervención por el grito de «somos socialistas y no nos vendemos».
El único aplaudido, por el contrario, fue el ex presidente Lorenzo Olarte, que además de narrar su vida, como es habitual, con pinceladas que tangencialmente tocaban el tema del Sáhara, sí denunció con contundencia que una autonomía para los saharauis es una «solución descafeinada» del acuerdo que en su día tomo la ONU y que nunca se cumplió «no se sabe por qué».
El resto de las comunicaciones coincidió tanto en el pesimismo con respecto a la pronta solución del conflicto como en que al menos la propuesta de Marruecos puede abrir una puerta a la esperanza porque el Plan Baker, «está muerto». No en vano algunos tildaron la conferencia de «parcial» y de ser un lobby pro marroquí.
Casi todos coincidieron también en que Canarias podría jugar un papel importante, y así se lo reclamó el embajador Charles F. Dumbar, que pidió al Gobierno canario que «con sus medios» se interese por conocer «la opinión de los saharauis», de «todos», es decir, de los que viven en el Sáhara Occidental, en Marruecos o fuera de sus fronteras, porque de esta forma las Islas contribuirán a la solución.