R.R.
Santa Cruz de Tenerife
El radar de Taborno ya está concluido. Ni las presiones de los grupos ecologistas, ni los atentados que sufrió la instalación hace cerca de un año, han impedido que donde antes había apenas unas setas (el D/VOR) ahora se levante una gran bola verde (el DME).
Desde AENA siempre se apostó por el emplazamiento de un radar en Taborno, pese al rechazo de los grupos ecologistas, por estar esta zona integrada dentro del Parque Natural de Anaga, un paraje de máxima protección medioambiental. AENA mantuvo su apuesta contra viento y marea al considerar Taborno el lugar más idóneo de la Isla para albergar una estación combinada VOR/DME, es decir, un radiofaro omnidireccional de VHF y un equipo medidor de distancia.
Así, desde Taborno, el equipo VOR ayuda a la navegación aérea proporcionando a las aeronaves información para conocer su rumbo respecto del norte magnético de la estación transmisora, mientras que el equipo DME proporciona a las aeronaves información de distancia a la estación. Ambos sistemas juntos proporcionan una mayor seguridad al sistema de navegación aérea en todo el Archipiélago.
sombras. Los responsables de la División de Mantenimiento de Navegación Aérea de Canarias reconocen que el radar de Taborno sigue siendo, sin embargo, insuficiente para cubrir todo el FIR (región de información de vuelo) de Canarias, que, además, es el más grande de toda España. «Lo importantes es conseguir los lugares adecuados para instalar el radar y en Canarias no hay muchos ni se pueden poner donde se quiera por distintos problemas», decía ayer Francisco Medina, jefe de la División de Mantenimiento de Navegación Aérea en el Archipiélago.
El nuevo radar de Taborno se ha construido poniendo el máximo cuidado en su integración paisajística, para lo que se han utilizado colores apropiados, revestimientos en piedra y se han enterrado algunas estructuras. Además, se ha colocado un radomo de color verde elegido por el órgano rector del Parque de Anaga, para minimizar su incidencia visual.
Los nuevos equipos de Taborno han supuesto un desembolso de más de 568.700 euros, mientras que el grueso de la obra civil ascendió a cerca de 1,1 millones de euros.