Tino M. Orihuela /
Las Palmas de Gran Canaria
Si Noemí Galera, miembro del jurado de Operación Triunfo, viniese hoy a Tenerife lo más probable sería que sus oídos no se deleitasen con la dulce voz de su Fran, el concursante granadino y su favorito, sino que tendría que soportar más de un grito e insulto de los habitantes de la isla.
Tras cantar No llores por mí, Argentina, la Galera valoró negativamente la actuación de la chica, consiguiendo, incluso, que los ojos de la chica se humedecieran ante tanta crítica. El colmo de los colmos llegó cuando finalmente el público la salvó de nuevo, ya son cinco veces, y la directora de castings de Gestmusic no pudo esconder su decepción por ello.
«Ahora sí que la voy a votar y apoyar a Idaira, para fastidiar a la tía esa», nos dice otro de sus espontáneos fans. Una opinión que se repite en los foros de Internet, en donde lo sucedido en la gala se ha convertido en el tema de conversación preferido de todos los navegantes. «Está claro que la quieren echar como sea, pero lo que no saben es con actitudes como la que tuvo la del jurado el otro día va a conseguir que la gente la apoye aún más, aunque sea por pena y que al final gane», escribe un reflexivo internauta.
Y puede que sea cierto, porque hasta el día de hoy la favorita para ganar según se refleja en Portalmix, la web oficial del programa, es ella, seguida muy de cerca de otro canario, el grancanario Sergio.
El gran debate que ha surgido es si la quieren echar porque canta mal realmente o si es porque se ha orquestado una especie de complot en contra de esta sencilla y discreta chica.
«Si en este concurso se valorase solamente la voz lo que está claro es que Lidia o incluso Edurne, hubiesen sido expulsadas mucho antes, porque también desafinaban bastante», dice Raquel, una adicta del concurso, quien añade que este año «se valora más otras cosas, como el caer bien o mal al público».
'reality' puro y duro. No podemos olvidar que esta edición de OT la emite Telecinco, la emisora que ha hecho de los reality su seña de identidad. A diferencia de cuando lo emitía Televisión Española, ahora podemos ver más su convivencia en la Academia o como todos, cuando son expulsados, pasan por todos los programas rosa de la cadena a contar cotilleos de sus compañeros e, incluso, no se cortan a la hora de decir si cantan mal o bien. ¿Ustedes recuerdan que Chenoa pusiera a parir a Bustamante porque él consiguió el tercer puesto y ella no? No, seguro que no.
Incluso los profesores acuden a los platós y se atreven a decir cuáles son sus favoritos. Es el caso de Manu Guix, quien reconoció que cuando Idaira y Lidia estaban nominadas él votó para que se quedase la andaluza. ¿Es ético que un profesor diga quién es su favorito a sabiendas de que eso puede influir en la audiencia?.
Lo cierto es que si este concurso se ha convertido en una especie de Gran Hermano musical, como dicen muchos, tendremos que tener en cuenta que la regla número uno para ganar es dar pena y caer bien, como así ocurrió con Sabrina, la ganadora de la segunda edición de este programa, que se pasaba todo el día llorando y sufriendo de amor a Ángel, otro de los concursantes.
Idaira, en este caso, se ha convertido en la cenicienta del concurso, la chica a la que parece que nadie le hace caso, a la que el jurado y profesores «humillan», como ha dicho su padre.
Y ya sabemos que al público le gustan los cuentos con final feliz en donde la heroína gane, la bruja Noemí Galera pierda y que el príncipe azul le ponga el zapato de cristal, que en este caso sería la grabación de un disco.