De aquellos polvos estos lodos. Ignacio González nunca ha tenido vocación política, ni es nacionalista, ni de izquierdas, ni de derechas. Ha estado en todo y con todos. Se ha quedado con todo. De ser de «algo» o de «alguien» es de sí mismo y de su familia. Es dueño de un partido político con siglas de lobby con cierto pedigrí nacionalista que adquirió a precio de saldo en el mercadillo de Olarte. Tiene siempre un puñadito de votos que no son suyos. Los que tiene ahora son de CC y los que tendrá en las generales se los regala el PP. Nacho está siempre en la mejor posición de defensa de sus intereses. Hace la cuenta de la vieja con sus recursos y con sus candidatos, contratados en la cola del paro para su empresa-partido. Los lanza al mercado electoral en busca de la llave de las instituciones, que es la que más valor tiene en Canarias.
Nacho siempre es popular. Como al PIL de Dimas Martín, próxima adquisición del PP, todos los líderes han negociado con él. Nació en el PP, pero José Manuel Soria lo echó después del aciago caso Bango, aquella macabra y hortera trama de amenazas y pistolas que acabó con el PP de José Miguel Bravo en Tenerife. Pero Nacho sobrevivió. En esta última etapa logró engatusar a Coalición Canaria y al Partido Nacionalista Canario. Colocó estratégicos números dos que, colgados del tirón de los nacionalistas, obtuvieron representación, como él mismo, en el Ayuntamiento de Santa Cruz, en el Parlamento de Canarias; o sus empleados en el Cabildo de Gran Canaria. Nacho ha hecho de nuevo cálculos y le sale más rentable traicionar a alguien. Con el PP vienen años de bonanza y muchos beneficios, entre ellos la posibilidad de que Soria le ayude a salir de los atolladeros en los que está metido en los tribunales.
« La magia de octubre |Inicio| Viejas glorias »
Los cálculos de Nacho
0 TrackBacks
Abajo están listados los blogs que hacen referencia a esta entrada: Los cálculos de Nacho.
URL de TrackBack de esta entrada: http://www.canarias7.es/blogadmin/mt-tb.cgi/8321

Escribir un comentario