los blogs de Canarias7

Archivos Febrero 2011

Algunos políticos han adoptado como estrategia de comunicación hacer posar a los parados a los que contratan con fondos públicos y exhibirlos en los medios de comunicación como trofeos de gestión.
Cuando contemplo las fotos que nos mandan los gabinetes de prensa repaso uno a uno los rostros de los contratados. Por sus caras creo poder imaginar sus historias. Estar en paro hace mella en el alma y hay que ser muy inconsciente para no sufrir por una situación así. Me puedo figurar qué siente cada uno de ellos cuando llega, en un imponente coche oficial, un vicepresidente, el consejero de un cabildo o un rector de Universidad y alguien de protocolo, con tacones Manolos, chaqueta de Prada y bolso de Loewe, los coloca en fila para hacerles una foto después de firmar el contrato de trabajo. Algunos pueden sentirse fascinados por la exhibición del poder. La mayoría ni pensará en esto. Sonreirán y dejarán que las cámaras de televisión inmortalicen el momento en el que un político vende a la opinión pública que les deben el puesto de trabajo. Mientras los flashes disparan, divagarán sobre los muchos días que hay por delante. Posar es una consecuencia irrelevante. Lo importante es el sueldo. El orgullo y la dignidad valen muy poco frente a la necesidad de echar un par de meses de trabajo, llevar algo a casa, pagar algunas deudas, comprar el móvil que le prometí a la niña, o darme el capricho de comer calamares en Los Pescaditos.
Repaso la última foto que mandó ayer María del Mar Julios y comienzo a dudar. A lo mejor el problema es mío. Pesa mucho mi sistema de valores éticos, quizás trasnochados. Sigo teniendo demasiados escrúpulos con una foto en la que todos están encantados.

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)

Cómo ha pasado el tiempo! Fraga, frágil, viejo, reducido en una silla de ruedas. Carrillo, ajado, erguido gracias al apoyo de su bastón de anciano, atento a sus inseguros pasos y a los gestos cariñosos del rey. Me provocó ternura la foto de los dos viejos políticos el miércoles en el Congreso de los Diputados, en la conmemoración del 30 aniversario del 23-F. El simbolismo de la foto de Fraga y Carrillo hablando amigablemente, sentados en los bancos azules del Gobierno, no tiene precio.
Cada uno con el peso de su historia. Son dos viejos antagonistas. Carrillo, hijo de la República, del socialismo y de la Guerra Civil Española. Fraga, hijo del franquismo. Dos lobos políticos en las antípodas ideológicas. Se hubiesen matado a tiros en un cuerpo a cuerpo en el Madrid sitiado de Carrillo, pero no coincidieron. Mientras Carrillo combatía, Fraga estudiaba en un colegio de la zona nacional a salvo de las bombas. En la democracia ambos supieron renunciar, adaptarse a lo posible y caminar juntos por el bien de todos los españoles. Me emocionó porque esa es la foto de España, la que se reconstruyó como acuerdo, como estado de ciudadanos libres, como concierto político de pluralidad.
Yo no soy hijo ni de Fraga ni de Carrillo. Soy hijo de una generación que no tuvo que superar muchas diferencias para reconciliarse y dar a este país un sistema de libertades. Yo no tuve que luchar por la democracia. Viví la muerte de Franco y la transición sin apenas saber dónde estaba. El 23-F despertó en mí la conciencia sobre lo que significaba la libertad. Ese día me sentí amenazado. El golpe me hizo mirar la historia reciente con otros ojos, con los del compromiso de lo público.
Mi abuelo era funcionario del Cabildo, republicano, murió en Gando junto con otros sindicalistas. Mi abuela tenía 23 años y tres hijos. Nunca le entregaron el cadáver ni supo dónde fue enterrado. El peso de esa muerte en la familia fue aplastante. A la soledad se unió el espolio económico y la marginación social después de la Guerra.
A pesar de todo ese sufrimiento en la historia familiar, a mí siguen sin interesarme los muertos de la Guerra Civil, ni sus tumbas ni sus huesos. Son las ruinas del pasado las que construyen la historia, pero a mí me puede el futuro y sé que para vivir en libertad, para no volver al pasado, es necesario conservar los valores democráticos, protegerlos y avivarlos.
A cada uno le toca vivir su propia historia y empujar para que no sea el pasado el que aplaste las ilusiones del futuro. Mi generación se mueve entre el olvido y el futuro incierto. Carrillo, Fraga, el rey, Adolfo Suárez, Landelino, son ya viejos reconciliados que decidieron vivir juntos a pesar de las diferencias, pero su foto no tiene peso ninguno en la España de hoy.
La España del Zapaterismo nos ha colocado ante las fosas. Bono, la otra cara del socialismo, ante la foto de Carrillo y Fraga en el banco azul del Gobierno. El pasado, su ruina, la reconciliación y el odio nuevo. Lo que ninguno nos ha dado es una foto del futuro que dejamos a nuestros hijos y nietos.
Todo lo contrario. En estos últimos años de crisis económica, unos y otros han sacado a la calle sus propias miserias. Ante las dificultades económicas nuestros políticos, los empresarios, los sindicatos, las universidades, la sociedad civil... han seguido comportándose como si no existiese futuro, ni responsabilidad... solo presente.
Entre las fosas que todos los días salen en los periódicos y nosotros solo está esa foto de Carrillo y Fraga. Es la foto de la reconciliación y sus enormes beneficios, de los que seguimos nutriéndonos, de los que viven todos los que ahora mandan, los que no quieren sentarse juntos para no renunciar a nada.
Cada uno sabrá cuál es el lugar que le corresponde en la construcción de ese futuro, de la mejora de los valores democráticos y cuáles son sus responsabilidades en cada momento.
Yo, como Fraga y Carrillo, intuyo que debemos hacerlo juntos, aunque esta idea, en la España de hoy, es ya bastante reaccionaria. Siempre quedaría mejor hablando de las fosas.

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)

He tenido el día libre. Abro Facebook y me encuentro el siguiente mensaje de Mari Mar Julios: «Me reúno en el Consejo de Gobierno». Me pregunto ingenuamente: ¿para qué la han nombrado consejera de empleo y no sé cuantas cosas más? La tarea de un consejero es reunirse en el Consejo de Gobierno. Leo otro de Jorge Rodríguez: «Me reúno a las 8.30 con los empresarios y a las 16 estaré con en una entrevista en Radio Las Palmas». Vale. Paso del tema. Leo otro, ahora de Nardy Barrios: «Hoy visitamos el barrio de Lomo Blanco. Te esperamos». Indiferencia absoluta. De repente, pienso, es importante el anuncio para alguien de Lomo Blanco. Miro las novedades del presidente. Es de los más atractivos en Facebook. «Me reúno con Air Berlín». Hoy cansino, otras veces está más acertado. Lo desecho y me fijo en los comentarios.
Lo mejor de seguir a políticos en las redes sociales son el rosario de seguidores que contestan hasta las espesas convocatorias de agenda. En el colmo del equívoco son jaleadas por los muchos coristas de sus partidos con comentarios del calibre: «Siga así señor presidente, llegará lejos». Firmado Rosa A. «Importante reuniones para Canarias, siempre llevando a Canarias en cada viaje... no se desanime presidente». Firmado Rosa B. Repaso de nuevo el muro de Rivero: «Presido el Consejo de Gobierno». Inútil mensaje, es la labor del presidente todo los jueves o viernes. Si no lo hace es que está fuera de Canarias y le toca a Mari Mar, que también lo anuncia en Facebook. Pero el colmo es el coro: «A siete personas les gusta esto», arroja el indicativo con el dedo pulgar hacia arriba que caracteriza los gustos positivos en Facebook. Siete ignorantes, pienso con cierta falta de compasión hacia los seguidores de Rivero. Miro otro similar: «Recibo a los vocales del CGPJ», así a lo bruto. Primera pregunta para internautas incautos: ¿qué es CGPJ? Respuesta fácil para juristas, políticos y periodistas, pero inocua para la comunidad que pasa olímpicamente del CGPJ. Pero siempre hay entendedores estúpidos que contestan: «Me gusta señor presidente». Cuanta ñoñería. Y eso que Paulino Rivero es de los que más debate suscitan. Algunas de sus pequeñas reflexiones, cuando salen de su mano y cuando son personales, generan debates, que además él contesta.
Miro el muro de José Manuel Soria: «Espectacular mañana en la playa de El Reducto, Arrecife, Lanzarote, joya entre las joyas». Intuyo que está hospedado en el Arrecife Gran Hotel. Sus seguidores se lanzan al halago: «Buenos días presidente, que tengas un buen día. Mañana te veremos!!!» Insoportable. «Vaya día que llevas!!! Dios te siga dando tanta fuerza José Manuel, es increíble!!»... «Y no olvide alimentarse bien, porque con el tute que se está metiendo, tiene que tener reservas, jajaja, en serio, que descanse, se lo tiene merecidísimo. Un abrazo». ¿De verdad cree Soria que gana votantes así? ¿Qué ese es el futuro de la comunicación política? Yo, que me hecho un fan de las redes sociales sólo leo en su muro mensajes de fieles, algunos muy babosos, con perdón.
Miro el muro de Cristina Tavío. Con todo mis respetos: detesto su cursilería tinerfeñista. La candidata acaba todas sus comunicaciones con un «qué lindo es Tenerife», o un «declaro mi amor a Santa Cruz». Nunca pensé que para cautivar a los chicharreros había que ser tan cursi. Mejor lo dejo y me dedico a ver fotos. En Facebook cuando menos te lo esperas entran las fotos. Son de políticos y siempre están con alguien importante. Soria con Rajoy, Paulino con Zapatero, José Miguel Pérez con Zapatero, Soria con Ana Pastor... Estoy por proponer un Facepolitic sólo para ellos y sus seguidores.
El aburrimiento que me provocan me ha llevado a pensar en hacer una purga intensa y quitarme de encima a algunos, pero una amiga me recomienda que no lo haga, que tienen poder. Una vez dentro «mejor no salir no sea que te lo tengan en cuenta». Es duro darle a la tecla de 'eliminar amigo'. Está muy mal visto. «Mejor considéralos como spam, como spam políticos», insiste. Y no es una tontería. Existen en las comunidades los spam políticos. La propia Facebook reconoce que hay dos motivos por los que se abandona la comunidad: o por la falta de utilidad, no se sabe para qué sirve estar, o por exceso de información. En este segundo motivo entran los políticos que inundan de información que sólo los suyos quieren conocer.

| | Comentarios (1) | TrackBacks (0)

Lo que ocurre en el mundo árabe nos coge por sorpresa. Nadie supo detectar la tensión que se escondía detrás de las dictaduras sostenidas por Occidente, como la egipcia, o tras el lujo de las monarquías de fábula, como la jordana. Las revueltas se mueven de forma espontánea, por contagio entre movimientos de distintos países que aglutinan intereses diversos. Las protestas se desatan entre jóvenes con cierta formación y entre las clases medias. Piden nuevos gobiernos, democracia y libertad; son producto de la indignación contra sus gobiernos a los que sólo buscan derrocar, dejando puertas abiertas a no se sabe muy bien qué nueva forma de gestión.
La euforia y la simpatía que genera la lucha por la justicia, la libertad y la democracia no debe cegar el análisis. Como mínimo debemos estar atentos a los interrogantes que suscita. ¿Dónde está en todo este conflicto el radicalismo islámico? ¿Por qué ha cesado el protagonismo de Al Qaeda? ¿Qué ha cambiado para que el extremismo islámico desaparezca de la noche a la mañana de la escena pública? ¿Qué ha sido de las intensas campañas de islamización en todo Oriente y Occidente? ¿Quién está canalizando toda esta rebeldía que surge simultáneamente en todo el norte de África? ¿Quién recogerá los frutos de las revueltas?
La historia señala bien cómo comienzan las revoluciones, pero no cómo acaban. La euforia que a los demócratas nos provoca saber que el mundo árabe puede caminar hacia la libertad nos está desorientando sobre su verdadero contenido, y sobre todo sobre su futuro. Occidente no puede perder de vista su compromiso con la democracia, siempre exportable como mejor fórmula para defender la libertad y la justicia, pero tampoco puede perder arriesgar la seguridad, porque vivimos, como quien dice, aquí al lado y no sabemos qué va a pasar.

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)

Ya he visto desaparecer a algunos políticos, algunos de forma truculenta, pero lo que nunca pude imaginar es el final de José Carlos Mauricio. Ya tuvo su ocaso político cuando, creyéndose el salvador de CC, obtuvo tres mil votos en la capital grancanaria. Bien visto fue hasta un final feliz, en relación a lo que acostumbramos a contemplar entre los políticos que, una vez corroído su andamiaje ético y agotado su capital, se resisten a marcharse.

Cuando se fue, o lo echaron las circunstancias, a Mauricio nadie le reprochó nada a pesar de ser el responsable de muchos desaguisados. No es cuestión de hacer la lista de los desaciertos, pero sí recordar que su particular forma de hacer convirtió a Canarias en un campo de experimentación político-económica de sonados fracasos, sólo salvados por la bondad que siempre otorga el capitalismo a los excomunistas integrados.

En su retiro vivía de forma discreta. De hecho nadie lo llamaba, salvos algunos íntimos a los que les gusta conspirar y jugar a estrategas. Sus escarceos para regresar a primera fila no han sido bien acogidos por los suyos. Prefieren tenerlo en segundo plano, tanto que él ya gestaba el sentimiento Aznar, el de los grandes políticos de triste final, incomprendidos, que consideran que ni los suyos han hecho justicia con su persona.

Escribía un libro, mantenía una extraña fundación desde la que trataba tener cierta influencia y poco más. Una vez fuera de juego pensé que se extinguiría como lo hacemos todos, con el peso de los años y al ritmo de la vida, que a nadie perdona y con él ha sido dura en lo personal.

Lo que nunca pasó por mi imaginación es que acabaría su vida pública de forma tan vergonzante, delante de los jueces por no tener carné de conducir y ante las cámaras tapándose la cara como un pillo sin dignidad.

| | Comentarios (3) | TrackBacks (0)

A José Miguel Pérez le está costando meter al partido Socialista Canario en vereda. Cuando piensa que ha taponado una vía se le abre otra. Las dificultades para salir de la crisis que han sufrido los socialistas canarios, tiene mucho que ver con el campo de batalla que dejó López Aguilar en su fracasada aventura atlántica. José Miguel Pérez está pagando las cuentas pendientes y amortiguando los golpes que aún puede dar Aguilar, desde la distancia, a través del grupo de sus coristas. Otros, algunos de los que dicen ser de los suyos, desconfían de su liderazgo y le ponen zancadillas, preparando el terreno para señalarle como culpable de la debacle electoral que prevén.
Esta semana, una razonable posición sobre futuros pactos locales , expresada en una conversación con periodistas, se convirtió, de inmediato, en un arma arrojadiza de los hombres en la sombra de Aguilar para presentarlo como un entreguista. Lo curioso de este episodio es que entre bambalinas también aparecieron algunos de los prohombres que le prestaron su apoyo, quizás movidos por la posición que el secretario general mantiene con algunas agrupaciones locales y los nombres que quieren colar en las listas. El siempre cainista PSC ya habla del día después. Apunta a José Miguel Pérez, critican su oscuro liderazgo y lo convierten al mismo tiempo en ganador, en vicepresidente y en responsable de la derrota. El mensaje es claro: que sepa que vamos a por él. Firmado: los de siempre.
La verdadera razón de las críticas a José Miguel Pérez tiene un carácter más finalista. En el Partido Socialista apuntan ya a los responsables del día después. José Miguel Pérez se convertirá en la diana de la frustración del fracaso que ya prevén, que nada tiene que ver con su secretario general, sino con la política económica de Zapatero.
Que yo sepa, Pérez nunca ha escondido su voluntad de pactar para alcanzar acuerdos con el resto de las fuerzas políticas. Precisamente el diálogo es lo que distingue su estrategia de la que sostuvo Aguilar. Entiende que mientras el sistema electoral siga siendo el mismo, pactar es imprescindible para gobernar Canarias, pero sus compañeros lo acusan de presentarse ante el electorado en posición de debilidad, aceptando de antemano una vicepresidencia, aunque gane las elecciones. Fuegos de artificio, titulares del día y munición para el enemigo, porque en el PSC todo el mundo sabe que esa no es la posición de partido de José Miguel Pérez.
En cambio, si son realistas en el PSC, el escenario que deben preparar es el de perdedores y, a lo mejor, el electorado agradece mucho más la sinceridad y la transparencia que la chulería de aparentar otra cosa. Siempre me ha llamado la atención de los políticos que partan, en todas sus batallas, como ganadores y que siempre ganen algo aunque lo pierdan todo. Nos consideran estúpidos, poco inteligentes. En una debacle generalizada en todo el país, como la que prevé el PSOE, la posición de José Miguel Pérez puede dar más réditos al partido. Podrá ser de los pocos barones que, con malos resultados, pueda ganar posiciones de poder.
Después de lo que ha llovido y con lo que queda por delante, sería absurdo que el PSC y su secretario general no quisieran poner las bases para un pacto con Coalición Canaria, o con el PP, porque tampoco ha dicho nunca Pérez con quién quiere pactar. Después de las elecciones cualquier cosa puede pasar, pero los nacionalistas han interpretado que son ellos los escogidos. Olvidan los nacionalistas que José Manuel Soria está también dando pasos para facilitar pactos. Y se pueden equivocar de nuevo si piensan que Soria prepara el camino para marcharse con el objetivo de facilitar un pacto exclusivamente con ellos. Demasiado pronto ha dibujado CC el escenario del próximo gobierno, con el PP pero sin Soria. Deben recordar que si hay algo que populares y socialistas tienen en común es el deseo de desalojarlos del gobierno desde que se den las condiciones adecuadas, como le ocurrió al PNV.

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)

zapatero.jpg
La programación de TV incluye hoy la última producción de Moncloa.
Ficha técnica:
Título: Acuerdo Social y Económico para el Crecimiento, el Empleo y la garantía de las pensiones.
Protagonistas:
Actor principal. José Luis Rodríguez Zapatero, nombre artístico: ZP
Actores secundarios: Juan Rosell, en su primera actuación estelar. Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo
Guionista: José Luis Rodríguez Zapatero y el gabinete de la Presidencia.
Sinopsis: El presidente de una gran empresa está muy apurado por los resultados económicos y por la situación de pre-caos. Lleva noches sin dormir porque su jefa le ha anunciado una visita de inspección. El presidente necesita desesperadamente una foto en todos los periódicos, una imagen limpia en todos los informativos... para que su jefa vea que mantiene la empresa tranquila, que no hay revueltas y que está cumpliendo con los objetivos. Desesperado recurre a sus contactos de juventud y pide ayuda a dos sindicalistas para pintar y dar lustro a la empresa. Tras una larga noche en vela logra convencerlos para que le ayuden a salvar la situación a cambio de algunas concesiones. Pactan que cuando se marche la jefa él procurará que no pase nada de lo que queda en los papeles y que las cosas vuelvan a ser como han sido siempre.

Sitio web: www.la-moncloa.es
Valoración: Muy mala.

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)

El Gobierno no va a frenar un nuevo golpe fiscal encubierto a los ciudadanos, que daña especialmente a las clases medias y altas. A pesar de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, vende en público que este año sólo ha castigado a las rentas más elevadas, en realidad los Presupuestos Generales del Estado de 2010 y 2011 han dado vía libre a una subida de tapadillo del IRPF de 2.400 millones de euros para todos los contribuyentes por la no actualización del IRPF, según los datos de un estudio elaborado para EXPANSIÓN por el sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha), y avalado por otros expertos. Un golpe a la economía familiar.

| | Comentarios (0) | TrackBacks (0)