Permítanme una reflexión un tanto romántica. Vivimos tiempos difíciles para la verdad. La sociedad canaria, y en general la española, ha dejado de explorar la verdad, y lo digo con cierto desencanto, aunque convencido de que es superable.
Me asombra la facilidad con la que aceptamos las verdades oficiales y el pensamiento políticamente correcto que genera. Me turba el atolondramiento social con fenómenos televisivos en los que se enfrascan los canarios como Quiero ser como Pepe, En clave de ja o el Sálvame de Belén Estebán. Me produce estupor el acoso a las opiniones contrarias a la verdad oficial. Siempre eres sustancialmente facha, colaborador de los corruptos o enfermo social. Una verdad que consiste en simplezas como que los controladores son malos o todos los del PP son corruptos...
Me hunde en la miseria la proliferación de corrientes de opinión por encargo, la seducción del simplismo, las amistades y adhesiones interesadas y la manipulación intencionada de la ética o la ley. Me preocupa la decadencia de los intelectuales, acogidos a las subvenciones de todas las actividades del pensamiento. En la vida pública se valora más el pragmatismo que las ideas, la inteligencia o la ética.
Quizás soy excesivamente escéptico, pero desde esta tribuna detecto con preocupación el abandono de la inteligencia, de la búsqueda de la verdad y la existencia de realidades convenidas. En algunos ámbitos se ha impuesto la cultura de la aceptación de la corrupción ética en la vida pública mientras sea practicada por los amigos, por los afines y mientras no se descubra. Es asombroso como los enemigos tienen siempre fuego cruzado y los amigos pisan alfombras.
De la misma manera creo que hay mucha gente dedicada a cultivar la ocultación y la mentira. Es una especie de deporte enredar, ocultar, mentir y distraer a los que buscan pensar y opinar. Me duele que n las clases dirigentes estos comportamientos no produzcan extrañeza, ni dolor.
Me alarma la pasión de la sociedad por los rumores, convertidos en auténticos aliados de la mentira y la extorsión. Los rumores matan el alma. Constituyen la mayor parte de las opiniones fundadas sobre las personas, sobre sus actividades y sobre su vida privada. Los rumores conforman la opinión de muchas decisiones que se toman en detrimento de la objetividad y de la verdad. Sus efectos son corrosivos para la vida pública y para las personas que los padecen. Es otro síntoma que retrata una sociedad que desprecia la verdad.
Me produce intranquilidad la cultura de lo fácil, sobre todo en el conocimiento. Los canarios hemos hecho muchos esfuerzos para que el sistema educativo funcione, pero se ha impuesto la cultura de salir del paso. Basta saber algunas cosas, manejar débiles ideas y breves impresiones para opinar, para tener la razón. Hiere a la sensibilidad que las opiniones de más audiencia y mejor pagadas sean las de vividores como Mila Ximénex, Pilar Rahola o Alfonso Rojo.
La escuela y la universidad no están cumpliendo con su papel de agente crítico de la sociedad, independiente y científico que ayuda a alumbrar salidas a los problemas que padecemos.
Me preocupa la costumbre, ya arraigada como opinión certera, de esconder y evadir la responsabilidad. Nadie, nunca es responsable de lo que pasa, por muy grave que sea. Este vivir el día a día, el desnudo presente de la realidad, sin atender a la memoria, al pasado y a las consecuencias de las decisiones es otro de los elementos instalados en esta cultura. La renuncia a la verdad, a la inteligencia y a la formación afecta gravemente al comportamiento ético. Dicho de otro modo: la mentira, la intoxicación y el chantaje no encuentran resistencia.
No soy sociólogo, aunque los periodistas jugamos un poco a todo, y hacer un análisis de la culpa individual o social excede mis pretensiones. Pero sí opino que gran parte de lo que nos ocurre es un fallo de personas, especialmente de los que tienen responsabilidad política, empresarial, social o judicial. Es un fallo de muchos humanos que nos contagia a todos.
« Desencantados |Inicio| El poder de la raya »
Pasión por la verdad
0 TrackBacks
Abajo están listados los blogs que hacen referencia a esta entrada: Pasión por la verdad.
URL de TrackBack de esta entrada: http://www.canarias7.es/blogadmin/mt-tb.cgi/7371

Me ha gustado mucho el análisis que has realizado de la vida. Comparto todo lo que comentas. Un abrazo.