los blogs de Canarias7

« Razones para la duda |Inicio| El valor de Tebeto »

Piquetes

A las mil dudas que tenía sobre esta huelga, ayer añadí otra: ¿qué hubiese sido sin los piquetes? Desde las doce de la noche pude seguir la actividad del piquete ubicado en la salida de la Estación de Guaguas de San Telmo. Eran una treintena de militantes sindicales haciendo mucho ruido cada vez que una guagua salía de la Estación o pasaba por la parada. Algunos vecinos se quejaban de los petardos que hacían explotar a esa hora. Un 24horas cercano hizo el agosto despachándoles bocadillos de tortilla de papas.
A primera hora de la mañana los gritos y pitos eran más intensos. Comenzaban a salir y llegar las primeras guaguas con la gente que a esa hora madruga para llegar a tiempo a sus trabajos. Un cordón policial impedía a los miembros del piquete saltar a la calle para paralizar a la marcha de las guaguas.
Con su presencia lograron vaciar la zona de taxis, y muchos comercios, amedrentados, no se atrevían a abrir. Observé mucho ruido intimidatorio, ningún gesto de violencia y sí algunas gamberradas impropias de adultos, como las pintadas en las paredes de piedra de la Estación, los petardos, la silicona y las pegatinas. Algunos comercios, bares, farmacias, gestorías y bancos, abrieron sus puertas con normalidad, pero con el ojo siempre puesto en la calle, por si el piquete se movía. El dueño del bar donde tomé mi descafeinado de la mañana me pedió que echara un vistazo a sus movimientos. No quería problemas. Los más miedosos esperaban dentro de sus comercios a que se marcharan para reabrir. En esa zona se olía el miedo.
Después de oír a Méndez justificar la existencia de los piquetes y ver como actuaban entendí que mentía. No me pareció que fuese un grupo de «informadores», de «garantes de los derechos de los trabajadores». Más bien tuve la sensación de estar ante un esperpento de épocas pasadas, cuando los ciudadanos se escondían detrás de las puertas, muertos de miedo, esperando el paso del batallón, las pedradas, los insulto o las represalias. Confirmé lo que intuía: los sindicatos no están en este mundo.
Sobre las 10.00 horas el piquete desapareció del lugar. La zona de Rafael Cabrera y Triana resucitó. Fue como si acabase un bombardeo y la gente saliese de los refugios. Con la marcha del piquete desapareció la sensación de miedo. Los comercios se abrieron, la gente circuló, las paradas de taxis y de guaguas se llenaron. Comí con unos amigos en un restaurante de la zona que estaba repleto. Tomamos café y paseamos por Triana. Los niños salían de las Dominicas y abarrotaban la calle. Las terrazas estaban a rebosar y los comercios abiertos, pero ya no estaban los piquetes.

| | Comentarios (1) | TrackBacks (0)

0 TrackBacks

Abajo están listados los blogs que hacen referencia a esta entrada: Piquetes.

URL de TrackBack de esta entrada: http://www.canarias7.es/blogadmin/mt-tb.cgi/6999

1 comentarios

1

Sin duda alguna, sin los piquetes y el miedo que durante días los sindicatos estuvieron sembrando, sobre todo, con aquella frase "no garantizamos la seguridad de los niños que acudan a los colegios"; la huelga se podía calificar como de auténtico fracaso. De momento, sólo ha sido un fracaso, pero trabajado por los propios sindicatos que lo primero que tienen que pensar es si son útiles con los discursos que emiten habitualmente, en los que sólo existen descalificaciones a los gobernantes y ninguna propuesta. Esto hablando de las dos grandes sindicales y de sus líderes.

Sin embargo, en otras instituciones existen personas que se dedican a la actividad sindical y no actúan así. Por ejemplo, en la Universidad.

Escribir un comentario

Categorías

Páginas