Nunca me ha apasionado el fútbol. Más allá de los obligados partidos de serie, -copas supercopas y finales de liga, que tanto entusiasman a la peña, yo me he movido con reservas, algunas ideológicas por aquello de la «manipulación de las masas». Me gusta el fútbol y el baloncesto cuando tengo la oportunidad compartir un rato con los amigos a los que sí les apasiona ver rodar las pelotas, aunque reconozco que, en este caso, me gustan más mis amigos que el deporte que veo con ellos en las teles de pago.
Sin embargo, sorprendido de mi mismo, este Mundial ha despertado el hincha que llevo dentro. He buscado en el fondo de mi subconsciente la razón -o la sinrazón- de mi nueva pasión y me ha costado reconocerla. Pensé en que se trataba de un impulso profesional, que por razones evidentes me obliga a estar atento a lo que pase en Sudáfrica. Creí encontrar una primera razón en el hecho de que dos canarios juegan en la Selección. Atribuí mi inusitado interés a que me hago mayor más deprisa de lo que yo quisiera. Una idea que deseché, no porque pasen los años y la edad no me conduzca a acomodarme en un sillón delante de la tele, tomar una cerveza trapense (recomiendo Chimay etiqueta azul) y dejarme llevar por las pasiones de la tribu, sino porque encontré otras de más peso.
Este mundial nos permite una mirada diferente a un país convulso como Sudáfrica y a sus líderes negros, auténticos iconos de la lucha por la libertad y la igualdad. Este Mundial es un homenaje a Mandela y a quienes murieron por acabar con la segregación racial en Sudáfrica. Este encuentro es un hálito de felicidad, el resultado de un sueño compartido, un respiro a la histeria colectiva en la que la crisis nos tiene instalados. ¡Viva el fútbol! ¡Viva el circo!

lo de tomar una cerveza fue más fácil en el mundial de Alemania, donde sí estaban permitidas en los estadios...de todas formas los sudafricanos tienen su "dagga", que aún hoy y a pesar de la caida del Apartheid sigue ilegalizada. Una muestra más de que la guerra contra el cannabis tiene un origen extremadamente racista...
http://www.alricocannabis.es/2010/06/cannabis-en-sudafrica-una-breve.html