Circula por los despachos VIP de Canarias una especie de 'primer capítulo' de una 'novela' que narra sustanciosos pasajes de cómo el Partido Socialista preparó y desarrolló su estrategia para usar la corrupción como arma política de cara a las elecciones autonómicas y acabar con Miguel Zerolo. El documento tiene la credibilidad que tiene un documento anónimo, pero algunos datos son altamente llamativos y otros facilmente contrastables porque se han publicado.
Así comienza:
"Nos hemos metido en un lío. Llevan más de tres años con el caso Las Teresitas y todavía no tenemos nada contra Zerolo. Esto ya empieza a oler a podrido". Quien se lo dice a Santiago Pérez es un alto cargo del PSOE madrileño. Están hablando de las estrategias del partido en una nueva fase donde, a lo peor, el PSOE necesitará del apoyo de los diputados de Coalición Canaria en el Congreso, debido a la precariedad de su situación. Santiago Pérez le contesta. "Mira, a los diputados de Coalición les importa un pimiento Miguel Zerolo. Eso no va a ser un obstáculo. El problema es que hemos llegado a donde hemos llegado y te digo una cosa, Zerolo no se puede ir de rositas. No le podemos dejar así como así. En Canarias no lo vamos a consentir porque eso pondría el partido a los pies de los caballos" .
A partir de aquí reconstruye lo que podría ser el plan Aguilar:
"Pero todo empezó mucho tiempo atrás. En un conocido restaurante madrileño. Suficientemente caro y discreto, situado en uno de los barrios más elegantes de la capital española. El ministro de Justicia canario, Juan Fernando López Aguilar, acaba de llegar de un viaje a Londres donde ha probado nuevamente con suficiencia su perfecto dominio del inglés en el transcurso de una entrevista en la BBC, la televisión británica. La cena es con unos amigos de mucha confianza; un empresario de Las Palmas, Rafael González, muy famoso por sus contactos con las fuerzas vivas en Madrid (amigo también de Jerónimo Saavedra), (...)
En esa cena, los tres asistentes, monta lo que el anónimo dossier llama 'Operación Malvasía':
"Después de chocar elección tras elección contra CC, a los dos dirigentes del PSC-PSOE les parece que la infranqueable muralla de los nacionalistas (apoyada por los "poderes fácticos" de Canarias, los grandes empresarios que están detrás) sólo existen dos terrenos donde vencerles.
Uno, político, la creación de una cuarta fuerza en Canarias, un partido nacionalista de izquierdas que ha comenzado a fraguar Román Rodríguez, escindido de Coalición Canaria, quien ya ha mantenido conversaciones con el PSOE al máximo nivel,
Otro, judicial, metiéndolos en el talego".
Describe los pasos para crear el ambiente. López Aguilar comienza su campaña hablando de corrupción y se instrumentaliza la Justicia. Se nombra dos fiscales:
Luis del Río Montesdeoca , miembro del secretariado permanente de la Unión Progresista de Fiscales (UPF), es nombrado, en el año 2004, por el Ministerio de Justicia, fiscal anticorrupción en la provincia de Las Palmas.
Sólo un año más tarde, el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, lo propondrá como Teniente Fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias. La Asociación de Fiscales no se recató en considerar especialmente "sorprendente" la propuesta. ¿Por qué? Pues porque el Consejo Fiscal sólo le dio cinco votos frente a los siete apoyos logrados por el independiente Demetrio Pintado Marrero.
"María Farnés Martínez Frigola, nombrada para la Fiscalía Anticorrupción en Tenerife, en cuyas manos va a caer la denuncia de Las Teresitas que va a interponer un "grupo ecologista" (Farnés será ascendida más tarde, en diciembre del 2008, a teniente fiscal en Tenerife."
El PSOE en Tenerife crea Insula Verde desde la que interponen la querella contra Miguel Zerolo:
"El cuadro está completo. Santiago Pérez, un líder del PSOE, escribe en secreto la denuncia y un grupo "ecologista" (que en realidad está compuesto por miembros del PSOE) recoge el texto y lo presenta a una fiscalía especial anticorrupción que ha creado el ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, que será el candidato del PSOE a las elecciones en Canarias. Como se diría en términos jurídicos, hay "indicios" de que esta es una operación perfectamente planeada para dinamitar la imagen pública del que muchos piensan que será el candidato a la presidencia del Gobierno por CC, el llamado a suceder a Adán Martín".
Y llega la campaña electoral:
"La campaña de López Aguilar a la presidencia del Gobierno de Canarias está basada casi de forma exclusiva en este equipaje de exabruptos y acusaciones. No se priva de pedir en los medios de comunicación que "al margen del trabajo de la Justicia, los ciudadanos tienen una oportunidad de dictar un veredicto rotundo y poner en su sitio a los corruptos y a quienes los amparan". ¿Y quiénes son esos corruptos? Los que están siendo investigados y que ya han sido previamente juzgados y condenados por los medios de comunicación a quienes se filtran las noticias más relevantes de cada proceso. La escalada de acusaciones de López Aguilar aumenta con los días. Habla de concursos amañados, acusa a Zerolo de haber hecho una fortuna a base de comprar números de lotería premiados (un típico sistema de blanqueo de dinero negro), habla de que en Canarias sólo hay gobiernos de "personajes mediocres, incompetentes" que buscan en Madrid un chivo expiatorio pero que dejan que "el dinero se pierda en el lado oscuro de la fuerza y con el enriquecimiento caribeño de cargos públicos".
En medio de la campaña una sorprendente comida en Tenerife:
"La figura de López Aguilar es, seguramente, irrepetible. Mientras acusaba a los políticos tinerfeños de ser marionetas de empresarios corruptos, él mismo se encuentra a escondidas (los secretos en la Isla de Tenerife son difíciles) en un restaurante, la Hoya del Camello, cercano al aeropuerto de Los Rodeos, nada más y nada menos que con uno de los empresarios más importantes de Tenerife y, además, imputado por el caso de Las Teresitas, Antonio Plasencia. ¿De qué habló el ex ministro de Justicia con el empresario imputado? Quien lo sabe seguro es el introductor de embajadores, Santiago Pérez, que fue quien organizó el ágape para su líder y para Francisco Hernández Spínola, otro alto cargo del PSOE en la isla".
Termina el primer capítulo del dossier con el guión del resto de la publicación que circula por los correos electrónicos de todo el que tiene algo que decir en Canarias:
Las filtraciones a la prensa y las acusaciones judiciales: curiosas coincidencias
El juicio paralelo a Miguel Zerolo
El silencio de Coalición
El entorno de Zerolo; buscando a los testaferros
La "causa general" contra Santa Cruz

es un digno e-ditorial ladrillo del periódico más leido de toda Canarias, incluso de la canalla Canaria.