Quienes hoy mandan en algunas de las decisiones más íntimas del socialismo grancanario han construido un mundo paralelo que nace directamente del poder y se dirige a los negocios al calor de la administración pública. La candidatura de José Francisco Henríquez a la presidencia de La Caja ha despertado muchos recuerdos sobre las correrías de aquel primer gobierno municipal de Juan Rodríguez Doreste y sus cachorros, aquellos que conformaron el núcleo duro de la todopoderosa agrupación de Las Palmas, hoy aún viva. Un grupo que pasó directamente de estudiantes de izquierda en las universidades de Franco a la gestión pública al cobijo de la ola socialista de los 80. Algunos de ellos, muy significados y con poder también en el actual escenario, no tardaron mucho tiempo dirigirse directamente al mundo de los negocios tutelados, que tanto aborrecen de dientes para afuera. Quienes más activos se han mantenido se han amparado en ese discurso ideológico de la izquierda y han convertido las ideas en otro negocio más, ya sea para la protección propia o para la de los amigos. Tanto han abusado de la buena fe intelectual que hasta ponen a la venta la imagen de lucha contra la corrupción y hasta quieren pasar a la historia de las islas como los adalid de la lucha contra la «república bananera» y como los impulsores de la regeneración de la vida pública y política. La profundidad de esta mentira es de tal calibre que cuando se impulsaba la denuncia contra el PP, algunos de ellos, amparados en el discurso anticorrupción, trataban de sacar adelante sus negocios con la misma derecha a la que acribillaban y contra la que ponían a una buena parte de la sociedad isleña. ¿O no ese el tono de las conversaciones del que hoy quiere ser presidente de La Caja con Celso Perdomo acerca de los proyectos eólicos? ¿o no es el despacho de José Francisco Henríquez el que planificó los proyectos de Anfi Tauro por los que cobró 300 millones de las antiguas pesetas como informó el propio Bjorn Lyng en la prensa? El problema de ese sector del PSOE y del ahora candidato a la presidencia de La Caja es que ha transitado por ese y otros negocios, ha sido descubierto y ha desilusionado a los que, de buena fe, han creído en él, en los discursos que ha generado en su entorno y en sus empresas mediáticas, ahora en liquidación. Henríquez, amparándose en el discurso progresista, en los eslóganes que aprendió en la transición, ha construido un mundo de apariencias ideológicas que nada tienen que ver con la realidad. ¿Después de generar tanto fracaso, desilusión y enfrentamientos podrá gobernar con ajustadamente un patrimonio común como La Caja?
La nominación en representación del PSOE de José Francisco Henríquez pone también en un grave aprieto ideológico y de autoridad moral a quiénes han liderado la renovación del Partido Socialista Canario. López Aguilar y José Miguel Pérez han terminado por claudicar ante las viejas maneras y ante los poderes del PSC de toda la vida.
Han accedido a los cargos orgánicos en el PSC, pero la vieja guardia, en la que milita el candidato a presidir La Caja, ésa que tanto han denostado por lo que representa, la misma que viajaba a Estados Unidos en 1983 para negociar las prebendas de las licencias para un casino, les han ganado la partida y ahora les han impuesto sus condiciones. ¿Cómo sostener esa superioridad moral de la que hacen gala de forma insultante cuando muchos de los comportamientos de su candidato arrastran la sospecha? ¿Qué extraño pacto obliga José Miguel Pérez a renunciar a imponer sus principios? ¿Qué deben a Henríquez para poner en peligro hasta la gobernabilidad de las instituciones en las que trabajosamente están? ¿De qué pacto son rehenes con Henríquez cuando siempre hablaron de prescindir de él y llegaron a comparar su página web con la Cope?
Forzado por el peso de las evidencias, Juan Fernando López Aguilar ha desautorizado el pasado viernes la operación, pero ha llegado tarde. Ha hecho dejación de su responsabilidad como secretario general del PSC claudicando de sus criterios y ha contribuido a la cada vez mayor desconfianza en el socialismo como alternativa.
« El poder y el delirio |Inicio| Cordura en La Caja »
El negocio de las ideas
0 TrackBacks
Abajo están listados los blogs que hacen referencia a esta entrada: El negocio de las ideas.
URL de TrackBack de esta entrada: http://www.canarias7.es/blogadmin/mt-tb.cgi/3294

Escribir un comentario