La derecha y la izquierda española han creado mitos de centro. Para el PP José Bono es el símbolo de la moderación dentro del PSOE y para el PSOE Gallardón es el símbolo de la moderación dentro del PP. En realidad, hoy, no son otra cosa que símbolos de cartón piedra. Los votantes del PSOE nunca votarán a Gallardón, ni los del PP a Bono. Son sólo excusas de confrontación mediática. Pero mientras Bono fue alguien en el PSOE con peso y representación orgánica, Gallardón no es nadie. Sólo tiene la alcaldía de Madrid. Me explico.
Gallardón no tiene la alcaldía de Madrid por méritos propios. Álvarez del Manzano fue quien realmente conquistó este feudo para el PP. Gallardón conquista la presidencia de la comunidad, de la mano de Álvarez del manzano, pero nunca es nadie en el aparato orgánico del PP. De hecho, Gallardón trata de dar un golpe de timón presentando a su segundo en el Ayuntamiento para arrebatar la Esperanza Aguirre la presidencia del PP en Madrid y fracasa estrepitosamente. Después de esta derrota interna intenta promocionarse en las listas del PP al Congreso, detrás de Rajoy. Un gesto al margen de su partido, que no es otro que el PP de Madrid que preside Esperanza Aguirre; lo que explica que Aguirre eche un pulso a Rajoy para evitar que en sus listas, las que ella tiene que consensuar por ser la presidenta del PP de Madrid, entre un hombre que está al margen de la vida interna del partido, que se maneja solo y que, además, presume de ser distinto. Gallardón sostiene esta postura con el apoyo inconmesurable del Grupo Prisa, que ha hecho de él el símbolo de la progresía de la derecha, exactamente de la misma forma que 'El Mundo' ha hecho de Bono el hombre moderado de la izquierda. Gallardón no es otra cosa que un alcalde; el alcalde de las ciudad más importante de España, pero sin apoyo alguno en su partido.
Desde el punto de vista ideológico yo dudo mucho de que Gallardón sea moderado. Más bien es 'modosito'. Un hombre que no se define mucho, que va de bueno por la vida, que quiere entenderse con todos. Me explicarán qué tiene de progresista un alcalde que elige y tiene como segunda y concejal del área de Servicios Sociales a Ana Botella, aquella a la que la izquierda reprocha sus posturas ultraderechistas en el trato a los gays o a las prostitutas. El único valor que tiene Gallardón es el de algunas posturas en temas relevantes en los que ha mantenido una posición distinta a la de su partido, como en el caso del 11-M. En su gestión al frente de la comunidad de Madrid fue más de derechas que liberal, y mucho más liberal que la izquierda. En su gestión en el Ayuntamiento de Madrid es más de derechas que Esperanza Aguirre y muy poco liberal en sus planteamientos. Un hombre de derechas sin partido y con mucha ambición.

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