Hola a todos,
Por fin los Blackies cumplieron con la afición, nos despedimos de la Volvo con victoria en la última etapa. Gran lucha con el Puma en las últimas dos millas, nos machacamos a viradas en la proa y al final le ganamos de una eslora, fue un final de infarto.
A bordo en la llegada, besos, abrazos, lágrimas, risas... La tripulación necesitaba un triunfo, todos mis compañeros son buenos regatistas acostumbrados a estar en el podio y tanto palo que nos hemos llevado a lo largo de la competición nos tenía bajos de moral. ¿Se acuerdan? Rotura de timón y botalón en la primera etapa, rompimos la orza en la segunda, en la tercera la driza de génova y en la cuarta nos retiramos. Tuvimos la rotura importante del barco en el temporal de Filipinas, luego el choque con la ballena, y tantas más cosas que nos han pasado... Encima me subo al Telefónica zul en la etapa larga y rompemos el estay. Pensaba que el gafe era yo, pero ahora sé que no. Así pues, imaginen la alegría a bordo. Estoy seguro que todos merecíamos terminar así.
Esta Volvo ha sido una de las mejores experiencias que he tenido en todos los años que llevo navegando. He compartido con mis compañeros situaciones que nos han unido mucho, así que lo mejor que me queda es el recuerdo de haber pasado todo esto juntos y saber que ahí tendré siempre buenos amigos.
Así, con esto me despido de este blog, que tanto han seguido. Les agradezco a todos los comentarios que han escrito, siempre me alegra leerlos y saber que están ahí.
Y quiero despedirme, haciendo mención a mi familia. Este año ha sido duro para todos, en especial para mi madre y para Mamen. A las dos mujeres de mi vida: gracias y las quiero mogollón.
Un abrazo fuerte para todos de un Blakie...








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