los blogs de Canarias7

Archivos Diciembre 2010

Últimamente me paso el día modificando mis horarios para ver si consigo meter todas mis obligaciones y mis pasiones en las 24 horas que tiene un día.

Es exactamente lo mismo que le ocurre al que tiene una casa pequeña y cambia de lugar los muebles con la esperanza de que parezca más grande de lo que en realidad es.

Pero el tiempo no es elástico, si tiro de un lado, el día se acorta del otro. Como esas casas pequeñas, no es de goma por mucho que yo haga como si lo fuera.

Una de las grandes conquistas de nuestro tiempo es el acceso a la información. Tenemos información a mansalva y quizás por eso no la valoramos en lo que vale.

Tal vez por eso se leen noticias como ésta.

El otro día en uno de estos momentos que depara la época navideña volví a encontrarme con algunos de mis viejos amigos.

A los amigos se les elige con intención de que sean para toda la vida. Es un deseo tácito que situaría en la misma definición de amistad. No se dice: 'a ver tú, vas a ser mi amigo durante los próximos tres meses y medio'. No se da un plazo, eso sería otra cosa.

La elección puede salir rana, pero, si no es así, una amistad de largo recorrido depara muchas satisfacciones a lo largo de la vida, una de ellas es el conocimiento y el reconocimiento.

Así, el otro día, tras el reencuentro, pensé en lo bien que habíamos estado todos juntos y en que sólo habíamos tenido que ser nosotros mismos. Y se me ocurrió que la amistad, entre otras muchas cosas, también es cómoda y confortable.

Por una serie de circunstancias que no vienen al caso, he tenido la oportunidad de ver la polémica sobre la piratería en Internet desde el punto de vista de un autor. Y esto me ha ocurrido precisamente en vísperas de la votación de la llamada ley Sinde, que en el momento en que escribo estas líneas acaba de fracasar en el Congreso.

A grandes rasgos, se trata (ahora se intentará en el Senado) de que se pague por el trabajo ajeno. Porque, como me decía otra persona esta tarde, si no se hace algo, llegará un momento en que nadie creará nada más.

Supongo que tarde o temprano se irá ordenando este totum revolutum que es Internet, donde cualquiera puede coger cualquier cosa sin pedir permiso ni dar explicaciones. A nosotros, periodistas y fotógrafos, nos ocurre. Aunque no es exactamente lo mismo, puedo entender lo que siente un autor al que le "roban su trabajo", que es la expresión que usan algunos de los afectados.

Todavía me acuerdo cuando hace unos años empezó a correrse la voz de que en Internet te podías descargar películas y música ¡gratis!

En aquellos tiempos en que Internet era una novedad nada de eso, por supuesto, era gratis y nos sorprendió. Algunos se apuntaron a la ganga tímidamente. Otros lo hicieron con avaricia y se jactaban -se jactan- de ver las películas antes de que se estrenen y de escuchar los discos antes de que se pongan a la venta.

El problema es que, a este paso, ya no se harán películas ni se producirán canciones. Lo honesto, lo lógico, lo razonable es pagar igual que se paga el pan, la luz o un corte de pelo en la peluquería.

Como siempre que quiero escribir porque sé que debo hacerlo, porque, si no lo hago, más vale que cierre el blog y deje de decir que tengo un blog, que es como el que se compra un chandal para decir que hace un deporte que en realidad no hace ..., digo que, como siempre que quiero escribir y me puede la pereza tanto tanto como hoy, he ido al listado de las entradas no publicadas, que son todos esos textos frustrados que voy dejando colgados en el limbo virtual donde viven los artículos que no llegaron a nacer, a ver qué se puede aprovechar.

Lo he hecho y me he econtrado con este texto nonato escrito el 19 de abril de este año:

Emilio Aragón empezó su carrera como estrella de la televisión con programa que se llamaba Ni en vivo ni en directo. Tenía su gracia y fue moderno para su época. Acabo de ver en un informativo de televisión a la ex alcaldesa de Arrecife en el momento mismo en que salía de su casa detenida por la Guardia Civil.

Al contrario que Milikito, esta detención ha sido en vivo y en directo. Otra más y van... Qué listos somos los periodistas que de un tiempo a esta parte sabemo donde hay que enfocar ...

Y me ha parecido que me viene que ni pintado para expresar algo que me ronda desde hace ya algunos años, desde que las detenciones de los presuntos se han convertido en espectáculo habitual.

El último ha sido el caso del presunto dopaje en el atletismo, en el que se ha implicado a una atleta muy famosa y a un doctor también muy conocido, sobre todo aquí en Canarias, donde su apellido tiene reminiscencias de leyenda por el secuestro y asesinato de un tío suyo en los albores de la transición.

No prejuzgo si la exalcaldesa, la atleta o el médico grancanario son o no culpables, quizás lo sean, pero no por el momento.

Dirás que la culpa es de los periodistas que deberían no publicar lo que cuenta la Policía o la Guardia Civil. Es un punto de vista, pero imagina que lo hacemos, que la Policía o la Guardia Civil nos pone delante a los detenidos y todos nosotros - tenemos que ser todos porque si no, no vale-, cerramos los objetivos y decimos que no lo contamos, que todavía falta mucho para que lleguen a juicio y que aún no está claro que lleguen a él.

Además de que sería imposible que todos actuáramos de la misma manera, ése no es nuestro papel. Nuestra función es contar lo que pasa con honestidad, y eso es lo que pasa: pasa que zutanito está detenido por determinada acusación y pasa que la autoridad responsable informa de ello. Ambas cosas pasan. ¿Qué opinas?


(Del texto nonato me ha valido hasta el título, que es el mismo que puse en abril)

Photo credit: clarita from morguefile.com

Dice el controlador aéreo Fernando Torrent en una entrevista en Canarias7 que en Navidades no habrá problemas. Creo que lo dice con la mejor de las intenciones, pero no puedo evitar que sus palabras me recuerden que no solo tienen control sobre los aviones, también sobre algunos aspectos de nuestras vidas, sobre todo si vives en una isla.

Es el colmo de un controlador, como el colmo de un forzudo es doblar una esquina, y perdona la estupidez.

Dice que estemos tranquilos, que en Navidad no habrá problemas, pero creo que no hay que echar las campanas al vuelo, porque ya se están anunciando protestas desde otros ámbitos profesionales del transporte aéreo.gando.jpg

La cuestión ahora son los planes de privatización del Gobierno, que ponen en alerta a los trabajadores y deben ponernos también sobre aviso a los usuarios, pues ya se sabe que las empresas se montan para sacar dinero y a veces la honestidad sale malparada.

Honestidad no en su sentido penal, sino en el de no dar gato por liebre.

(La foto es de Fernando Ojeda y se hizo este sábado por la mañana en el aeropuerto de Gran Canaria)

La crisis está destapando las chapuzas que en el pasado se fueron sorteando a base de echarle dinero público encima. Ahora hay que ser eficiente o morir. Eficiencia o muerte, que podría haber dicho Castro.

La culpa no es solo de los políticos -de antes y de ahora-, aunque tengan la mayor parte de responsabilidad; también de los funcionarios que se escaquean, cobran dietas que no han gastado o se llevan los folios a casa para que el niño haga sus deberes.

El resto, los usuarios, tenemos también nuestra parte de responsabilidad, pues nos manejamos como si la cosa pública fuera algo ajeno y hasta enemigo que está para aprovecharse. No para aprovecharla, sino para aprovecharse, que no es lo mismo aunque lo parezca.

Cogemos medicinas en la farmacia que no necesitamos, por la única y exclusiva razón de que las paga la Seguridad Social. La alegría del calla boba que son gratis me hace pensar que parte de la ciudadanía cree de verdad que el dinero público cae del cielo.

Y, claro, tanto vamos a urgencias por un grano, que nos va a pasar como en Pedro y el Lobo, que, cuando de verdad estemos malos, no nos van a creer, o peor, no van a quedar tiritas.


De mi anterior post sobre la 'huelga' de los controladores aéreos retiraría, por vulgar, la frase ¿qué coño quieren estos tíos?. Me dejé llevar por la ira, lo reconozco.

Me provocaron y caí en la trampa de publicar una frase que ahora me chirría. Claro, que yo, pobre periodista de a pie, sólo publiqué unas palabras desagradables.

La reacción de los controladores a su provocación afectó a 600.000 personas y causó unas pérdidas económicas difíciles de cuantificar.

Es una cuestión de proporciones. ¿Guarda proporción la reacción de los controladores con la gravedad de lo que ellos ven como una provocación? Yo creo que no.

Aquí hay un versión del asunto. Y aquí otra

He tratado de enlazar el comunicado de Usca, el sindicato de los controaldores, pero no se deja.

Han chafado planes de vacaciones acariciados durante meses. Han bloqueado competiciones deportivas, perjudicado a hoteles y restaurantes. Citas médicas que son cuestión de vida o muerte, reencuentros.. ésa ocasión única.

Han pasado por encima de todos nosotros, sin que les importara un comino nuestras vidas, nuestros planes, nuestras urgencias, nuestra comodidad. Porque ellos son tan importantes y nosotros, al fin y al cabo, meros pasajeros: vulgo.

¿Qué coño quieren estos tíos? El paro es galopante, el índice de pobreza crece, las ONG dicen que no aguantan más y estos privilegiados de la fortuna, dueños del mango de la sarten, propietarios de muchos bienes, se creen con derecho a parar a un país entero.

Miles de personas atrapadas por un horario laboral.

¡Vayan a hacer puñetas!

Por fin parece que han escuchado nuestras quejas. Me refiero a nosotros, pobres redactores indefensos ante el azote del refrito y el plagio, agravados y popularizados hasta la náusea en la era digital, gracias a esa arma temible que conocemos como copia y pega.

Oí una vez que no hay nada más cursi que citarse a uno mismo, pero me parece que quien lo dijo se refería a la época del papel, como dicen con condescendencia los sacerdotes de la nueva religión.

Como esto es Internet, creo que no se verá mal que me autoenlace, porque yo ya había escrito de esto antes aquí., Manías que tiene una, qué se le va a hacer.

Se ha producido la primera detención motivada por un plagio de esta naturaleza. Por lo que cuenta la agencia Efe, no es un plagio de una obra maestra,ni siquiera de una canción de Madonna, sino de una noticia que podría haber escrito cualquiera de los cientos de periodistas que nos ganamos la vida buscando la información en origen, y no en el pupitre del vecino, como si esto fuera un exámen y ellos jamás estudiasen la lección.