Llevo unos días en que la organización brilla por su ausencia en mi vida y el tiempo se me escurre entre las manos, como mermelada de fresa.
Le digo a mis hijas que hay tiempo para cada cosa y que cada cosa tiene su tiempo, porque, sinceramente, creo que es así, también porque así me lo dijo mi madre y, además, porque conozco gente que hace real la frasecilla. Pero no yo.
Así que últimamente mi vida se ha convetrido en un batiburrillo de obligaciones amontonadas. El asunto no tendría mayor trascendencia si no hubiera víctimas que lamentar, como este blog, por ejemplo, que lo tengo más triste ...

Haciendo uso de las frases hechas que tan comunes son en nuestro día a día.... lo bueno se hace esperar.
:D
pues sí, nos tienes abandonados a tus admiradores
Vamos a no hablar de blogs abandonados, ni de cosas por hacer ni de desorganización, ¿sí? Tengamos la fiesta en paz...