los blogs de Canarias7

Archivos Mayo 2009

Tengo entre manos desde hace un par de semanas, quizás más, el libro "El corazón helado" de Almudena Grandes. Lo pedí de regalo por mi cumpleaños porque una amiga me lo había recomendado. También porque me dijo que en él se citaba a mis amigas Balbina y Pino, vicepresidenta y presidenta, respectivamente, de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Arucas.

Pero hubo dos razones más: La primera es que conocí a Almudena Grandes cuando fui con Balbina al Congreso para asistir a la aprobación de la Ley de Memoria Histórica. Balbina me la presentó. La otra razón, tal vez fundamental, es mi interés por todo lo relativo a la historia de la guerra civil y sus consecuencias.

Llevo dos semanas, quizás más, disfrutando con "El corazón helado". Encontrar un libro que te enganche es como ganar un premio de lotería. Yo paso por temporadas muy tristes, textualmente hablando, en las que no hay manera de dar con una buena historia y los tomos se acumulan en mi mesilla de noche a medio leer. Ahora, gracias a Almudena Grandes, cuando acaba el día, me voy a la cama con la ilusión que sólo puede inspirar un ratito de intenso placer textual.

Todo puede verse desde dos puntos de vista: la botella está medio llena o está medio vacía. La admisión a trámite de la querella contra Garzón no escapa a esta regla. Un optimisma diría que esta decisión judicial demuestra lo que dice el propio magistrado, que la ley es igual para todos, y pone de relieve la grandeza del sistema democrático.

Yo hoy no estoy muy optimista y, aunque reconozco la grandeza del sistema, me quedo con la botella medio vacía y pienso en la ironía de que una organización heredera de Fuerza Nueva pueda ir contra un juez porque éste dijo que Franco fue un asesino. Y ya sé que la ley es así.

Siempre me ha intrigado el desparpajo de los políticos para valorarse a sí mismos. Ellos son siempre los más honestos, listos y solidarios. El bien común guía sus pasos. El de todos, no lo ponga usted en duda. Tampoco dude de que lo hacen, lo hicieron o lo harán mejor que nadie. Sea lo que sea que hicieron, hacen o harán. Eso es lo de menos.

A mí, egos tan crecidos siempre me dan que pensar en, por ejemplo, que este sistema prima ese valor por encima de otros mucho más útiles para el bien común. Me refiero a que, tal y como están las cosas, gana el que mejor se vende y no el que tiene mejor mercancía.

Después está el asunto de las listas cerradas. Pones en cabeza a un buen vendedor y todos los demás se convierten en diputados o concejales sin haberse explicado nunca ni -como suele pasar- saberse explicar jamás. Hay que fiarse de los partidos, que son los que tienen la sartén por el mango.

Cuando uno vota hace un acto de fe. Le dice a un grupo de gente: creo en ustedes, les doy mi confianza, gestionen mi dinero, hagan mis leyes, cuiden de mi salud y eduquen a mis hijos... Es mucha confianza la que se da con un trozo de papel para que luego te paguen como te pagan algunos.

A pesar de que pienso lo que pienso y con el último chasco aún fresco, me dispongo a votar el día 7, porque lo de meter mi papeleta en la urna me produce un gran placer, que no es sexual, desde luego. Es un placer democrático, que nace del hecho de que el voto es mío. Ahora te lo doy, ahora se lo doy a otro..

Ha muerto la abuela bloguera, un ejemplo de que siempre hay vida por exprimir aunque se tengan 90. La historia de María Amelia es una inspiración contra el desaliento, el aburrimiento y la claudicación. Olé tu blog.

Reconozco que a veces me comporto como una veleta. Voy del amor al odio en un pispás. Es lo que tiene el amor verdadero, que no sabe de medias tintas.

Me pasa mucho con internet. Hay días que no lo aguanto y otros que lo adoro. Como esta noche. Me ido a recorrer el mundo de una forma que me gusta mucho y que consiste en visitar ediciones digitales de periódicos con pedigrí. Un diario dice muchas cosas sobre sus lectores. Más, si la edición digital incluye hasta las cartas al director. Como hace el Gramma

Me entretuve leyendo algunas y me topé con ésta. Se titula No más sermones con los zánganos, la firma A. Rondón Velazquez y habla "de la lucha contra la vagancia en Cuba" . Si la quieres leer, pincha aquí. Atención a la expresión "palique ambulatorio".

Pegada a ésta hay otras cartas sobre el problema del calzado escolar, la reventa de entradas y otros asuntos no menos cercanos, como lo que parece ser un botellón a la cubana.

Todo muy curioso, pese al estilo tan uniforme de la redacción que me hace recelar un poco. Para completar el viaje, te recomiendo a Yoani, la bloguera cubana ganadora del premio Ortega y Gasset de periodismo digital el año pasado. Aquí Yoani habla para la radio tras enterarse de que ha ganado el premio. La entrevista tiene un año, pero está muy bien.

El otro día soñaba despierta, mientras esperaba en un semáforo. Normalmente aprovecho el coche para oír la radio, pero hay momentos en los que el sonido radiofónico pierde sus contornos y se convierte en el ruido de fondo de mi imaginación. O, dicho en román paladino, se me va el baifo y me marcho por los cerros de Úbeda a buscar ideas o boberías, que también puede ser.

Era un semáforo de esos eternos y yo empecé a enlazar pensamientos con mucha energía. El punto de partida fue un refrito. No de pimiento y cebolla, sino periodístico. Es decir, un plagio, un robo, una fusilada. Una copia que no cita la fuente original, se aprovecha del trabajo ajeno y lo hace parecer como propio.

Trabajé con un director de periódico que decía que no sólo era elegante citar a otro medio de comunicación, si se daba el caso de que lo tuvieras que utilizar como fuente de una noticia. También era propio de honestos e incluso, de precavidos: ¿Y si era errónea? Se llama juego limpio, fair play para los ingleses. papas.jpg
En este caso, el refrito que desencadenó mis pensamientos fue uno que me había llegado al correo, en uno de los párrafos de un texto que se presentaba como nota de prensa, lo que viene a ser el colmo de un refrito. Lo cacé al vuelo, porque el original era mío y además, muy reciente. Todavía estaba caliente y bastante grasiento, por cierto.

Hay algo que no he explicado y que aquí resulta esencial. En cuestión de refritos, como en todo en la vida, hay categorías. Éste era de la superior. Su autor no se había molestado en disfrazar el robo con una redacción nueva, simplemente había copiado palabra por palabra, lo había colocado entre otros párrafos -no sé si originales-, y la había enviado por email. A mí, entre otros.

Hace unos años, algunos colegas de la prensa escrita local decíamos con ironía que en determinadas emisoras de radio se oía el aceite crepitando por las mañanas. Algún locutor era tan descarado que se podía oír el ruido que hacían las hojas del periódico al pasar, pues hacía su informativo matutino con las informaciones que tú te habías currado el día anterior, a menudo con bastante esfuerzo.

Hablo de tiempos sin móviles, email, internet y todas esas novedades que facilitan mucho el trabajo, pero también lo domestican. De los tiempos en que los refritos eran hechos concretos, aislados, definidos. Hoy, en la era del corta y pega global, te acechan por todas partes y tienen multitud de formas.

Especialmente sibilino es el refrito que se cree elegante, porque cita en pequeñlto la fuente original. Aquí te enlazo uno bestial. Si vas al final del artículo, verás que pone CANARIAS7, abajo a la izquierda. El artículo es mío, todo mío, pero ahí está sin firma, sin permiso, sin enlace ... ¿Será verdad lo que dice? Yo sí lo sé. ¿Lo sabe el que lo fusiló?

Sentadita en mi utilitario, con el runrún de la radio de fondo, empecé a imaginar qué pasaría si la originalidad se esfumara y todos nuestras lecturas fueran resultado de un corta y pega encadenado y circular. Que nadie buscara ideas nuevas, sino que todo fuera un refrito sin fin. Y entonces cambió el semáforo y yo arranqué, no muy convencida de que la idea fuera tan descabellada.

(Umberto Eco habla de mermelada comunicativa, aunque no creo que se trate exactamente de lo mismo).


(En la foto de morguefile, unas papas fritas, of course)

El otro día me llamó un buen amigo para quedar. Me decía: "Es que se nos pasa la vida y no nos vemos". Quedamos, por supuesto, y estuvimos a punto de vernos, pero el día señalado una de mis hijas amaneció con fiebre y tuve que posponer el almuerzo.

Saco esta cita nonata a colación por un encuentro que sí se produjo y al que ahora aplico lo que decía mi amigo sobre la vida, que se nos va sin que hagamos cosas que queremos hacer. Como soy una sentimental estoy pensando en asuntos del corazón, aunque el argumento también vale para los de la cabeza. Sería el no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, pero no tan prosaico.

El encuentro que sí se produjo -éste de forma casual- fue con una profesora que tuve entre los 12 y los 14 años. Nos daba clase de lengua y literatura y era todo un carácter. Nos enseñó a estudiar con fichas. En cada cartulina, un autor, datos biográficos, obras, época... Yo ya leía de antes -mi padre ya me había descubierto a Julio Verne- , pero aquellas clases de literatura me mostraron un panorama extraordinario que yo no sospechaba.

Del romanticismo al realismo mágico, del naturalismo a los orígenes del castellano. Ahora que me paro a recordar, me doy cuenta de que nos enseñó un montón de cosas y que muchas de ellas me han acompañado durante toda la vida que vino después.

gabo.jpgCon ella descubrimos a García Márquez, primero con el cuento El ahogado más hermoso del mundo, que leímos y trabajamos en clase y después con La hojarasca, que tuvimos que comprar y leer en casa. Cómo sería el impacto que no lo he olvidado.

No sólo nos abrió las puertas a la literatura, también nos guió por los recovecos de la lengua. Metáforas, objetos directos y aposiciones son algunas de las cosillas que conocí en su clase y que me han hecho feliz.

Como decía mi amigo, se nos pasa la vida y a mí se me estaba yendo sin que yo le dijera a esta señora que, si no hubiera caído en su clase en 7º y 8º, a lo mejor no me habría hecho periodista o tal vez sí, pero no de la misma manera. Aunque esto no es lo esencial. No importa tanto a lo que condujo como lo que fue, la meta como el camino; es decir, los libros, las metáforas y todo lo demás.

Tras hablar con ella me acordé de lo que decía mi amigo sobre las cosas sin hacer y de Luis Escobar en La Escopeta Nacional. Me refieron a la escena en la que Escobar le pregunta a Sazatornil si le gusta lo que comen, que me parece que es ensaladilla rusa. Tras oír la respuesta afirmativa del empresario catalán (Saza), el marqués (Escobar) le recrimina que no lo haya dicho antes con la apostilla: "Pues se dice, se dice".
Y decidí escribir este post sobre aquellas clases de lengua y literatura por lo mismo, porque se dice.


(He encontrado esta foto en el archivo de Canarias7. Reproduce la primera página del periódico La Jornada del 6 de marzo de 2007, en la que se publica por primera vez la foto que Rodrigo Moya había hecho a García Marquez con un ojo morado 30 años atrás -más o menos cuando yo empecé a leerlo-. La foto se hizo porque Gabo quiso que quedara constancia de la pelea que puso fin a su amistad con Vargas Llosa.).

Tener hijos tiene muchas ventajas y algún que otro inconveniente. De lo segundo no voy a hablar demasiado, porque hasta ahora no me he topado con ninguno realmente importante. ¿Qué es una noche sin dormir al lado del primer go-go? Pecata minuta sin duda, como otros muchos recortes que sufre tu vida al convertirte en madre e, incluso, en padre.

El otro día me encontré con una vieja a amiga que está a punto de culminar una adopción. La encontré emocionada y expectante como estaba yo de niñanina.jpg cada víspera de Reyes. Qué diferente debe ser convertirse en madre de esta manera, aunque luego con el niño en casa sea lo mismo. La concepción, el embarazo y la crianza son pasos carnosos y carnales, amén de sentimentales, que te permiten ir haciéndote a la idea. De la otra manera, y aunque haya habido un periodo más o menos largo de papeleo y trámites dolorosos o no, el niño llega de sopetón y a veces hasta criado.

No creo que un camino sea más duro o mejor que el otro por definición, sino que dependerá de cada cuál y de sus circunstancias. Al final, la meta es la misma: una criatura o dos o tres que ponen en tus manos para siempre.

Hablaba de inconvenientes, pero en realidad quería hacerlo de ventajas. En concreto, de una que me entusiasma de veras. Se trata de la posibilidad que te abren los niños de vivir de nuevo la infancia. La vives desde otra perspectiva, pero puedes disfrutarla mucho, si quieres. Sólo se trata de flexionar un poco las rodillas y ponerse a su altura. Pueden parecer chorradas, pero hay momentos de felicidad hasta en los preparativos de una excursión con la clase.

Nacha pop, "La chica de ayer", qué tiempos y qué música. La discoteca Sol de la calle Jardines, los locales de Chueca en aquel Madrid irreverente de finales de los 80.
Aquellos años sonaban a Nacha Pop, a Gabinete, a Radio Futura y eran tiempos optimistas, excitantes...
Acaba de morir Antonio Vega. , uno de sus protagonistas, descanse en paz.

Esta mañana he estado en la peluquería en una sesión larga para mi media habitual. Y he aprovechado para dejarme llevar por el más frivolón de los entretenimientos con la excusa de que en una peluquería, inmovilizada por el tinte, no se puede hacer otra cosa que charlar con las otras clientas o leer revistas del cuore. Esta mañana fui la única clienta durante un buen rato, así que estoy en disposición de glosar las últimas novedades revistológicas.

Destaca una foto de Ana Obregón en triquini, que es un tipo de traje de baño que está a medio camino entre el biquini y el bañador entero, y que queda muy bien si eres joven y con tipazo. Ejem, ejem ... La foto de esta mujer llamó la atención en mi peluquería porque hay cosas que no se enseñan ni por equivocación.

Cuántas fotos habremos visto de esta señora, con biquini, con minifalda, en la orilla del mar, con un novio, con otro novio, con su hijo, con su madre, con otro novio, en una boda, en un concurso, en la calle, con otro novio... Toda ella resulta un fenómeno interesante. Tanto en sí misma, en sus hechuras y en sus argumentos, como por la misteriosa evidencia de que se le considere objeto noticioso. Es una habitual desde los tiempos, si no del cuplé, sí del Don Diablo de Bosé.

Junto a la Obregón, la Duquesa de Alba, of course . La buena señora parece de la familia. Es como una parienta que no frecuentas mucho pero a la que siempre te alegras de saludar. A Cayetana la dejas de ver temporadas no porque ella se recluya y deje de salir en las revistas, sino porque tú no las abres. Como es una mujer de fiar, al cabo de un tiempo vas a la peluquería, coges la última revista y allí está ella, guapa reguapa y cumplidora como la que más. duquesa.jpg

Otro tema de cabecera de las revistas es la casa de la millonaria. No sé por qué pero suele haber más casas de millonarias, -a menudo viudas o divorciadas de propietarios de grandes fortunas-, que de millonarios. Con frecuencia son mujeres ya de cierta edad, esculpidas a golpes de bisturí y topicazos. Esta mañana me he escandalizado con la casa más cara de Estados Unidos, según criterio de los redactores de la revista que apodan "la biblia". Toda ella era una orgia de lujo y enormidad. Al final me he quedado con una frase atribuida a su propietaria que me ha dejado emimismada: "Y pensar que todo esto lo he hecho yo".

(La foto es de Efe y corresponde a la boda de los Príncipes de Asturias hace cinco años. La Duquesa de Alba, de verde, posa con su hijo mayor).

La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, ULPGC para abreviar, celebra hoy sus primeros 20 años de vida con un acto de los que en estos ambientes llaman "institucional". La historia de esta universidad no es como la de las demás. La nuestra nació porque nos empeñamos todos: los que lideraron la batalla en el Parlamento, desde el rectorado de la Politécnica, en la calle o en los periódicos, que también cumplieron su papel.

La verdad es que fue una época épica, se rompieron partidos y casi lo hace la propia comunidad autónoma, porque a Tenerife le costó muchísimo aceptar que La Laguna ya no sería más la única universidad de las Islas.

Han pasado 20 años y parece que fue ayer cuando el rector Rubio Royo atendía a los medios de comunicación en la primera sede que tuvo el rectorado en la calle Alfonso XIII, muy cerquita de la Delegación del Gobierno y de lo que hoy es Casa África, en Las Palmas de Gran Canaria.

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Esta foto del archivo de Canarias7 da una idea de lo que fue aquella época. Esta es la manifestación del "Ahora sí". Se celebró el 19 de mayo de 1988 y se calculó que habían participado unas 300.000 personas. No está mal recordar de vez en cuando lo que costó conseguirla y también que hubo un tiempo en que para estudiar había que emigrar.

Resulta descorazonador que siempre que se habla de exhumar a las víctimas del franquismo que aún están enterradas en fosas clandestinas, o de algún otro asunto por resolver relacionado con el régimen, surjan personas que desprecien estas reclamaciones con él argumento de que ellos mataron más. Ellos, claro, son "los rojos".

Dicen: "ellos mataron más"; no si es de recibo que en 2009, en la isla de Gran Canaria -o en cualquier otro lugar de España-, aún haya fosas clandestinas donde se supone que están los huesos de personas que se dieron por desaparecidas hace 70 años.

No se plantean si es asumible que personas que conviven con nosotros deban continuar sus vidas o terminarlas sin saber a ciencia cierta lo que pasó con su padre, con su abuelo o con su tío. Sólo: "ellos mataron más".

Hace unos días que he abierto casa en Facebook, ese lugar tan de moda. Antes de que una viejííííííísima amiga reapareciera en la pantalla de mi ordenador y practicamente me empujara a entrar, estaba convencida de que la famosa red social no era para mí.
Yo me decía: a los amigos los llamo por teléfono o los trato en persona, jamás me relacionaré con ellos a través de una prefabricada página web. Ni siquiera tenía confianza en el email hasta hace relativamente poco.

Entré en Facebook.

Al principio, las circunstancias reforzaron mi convicción de que, desde luego, aquello no era para mí. Me refiero a que olvidé varias veces la contraseña. Yo creo que estaban tan convencida de que no era para mí, que evité anotarlas a propósito o quizás puse especial cuidado en no retenerlas en la memoria. Mi subconsciente debió creer que no valía la pena; total para lo que las iba a usar.boli.jpg

Pero Facebook no necesita que estés dentro. Basta con tener un buzón de correo. Allí recibirás invitaciones de personas más o menos conocidas -puede que incluso de algún ser querido-, que te preguntan ¡si quieres ser su amigo! Es como cuando éramos niñas y nos decíamos: te ajunto o no te ajunto. El no te ajunto significaba que una amistad se rompía y el te ajunto, que se restauraba o empezaba.

Ahora recibes en el correo el mensaje de un señor o de una señora de cuarenta y tantos años que te pregunta si quieres ser su amigo y, a lo mejor, lo acabas de ver en la parada donde tus hijos y los suyos cogen la guagua del colegio, pero entonces no te ha dicho si quieres ser su amigo, no, porque, en realidad, no le interesa, al menos en el mundo real. En éste le da corte pero en el otro expone fotos de su vida privada a la vista de los demás y bromea y habla casi de todo, protegido por la sensación de intimidad que proporciona el tú a tú con su ordenador personal.

Pero hay algunas cositas que me van gustando. Por ejemplo, esas tres o cuatro amigas del colegio que he recuperado después de casi un milenio. Las dejé de ver en la primera capa de la cebolla de nuestras vidas y ahora ya andamos todas a medio camino del corazón del bulbo. Nos hemos encontrado en un nuevo patio rojo, que ahora es virtual, y esperamos que lleguen algunas más.


(La foto es de Morguefile)

Por suerte, la evolución de la "pandemia inminente" -en palabras de un máximo dirigente de la OMS- no está resultando tan pavorosa como nos han insinuado estos días. Aunque es cierto que Humanidad prevenida seguramente vale por dos, se me ocurren algunas incongruencias a partir de esta alerta general.
Llegan pocas noticias -yo no he leído ninguna- sobre contagios de gripe A en países africanos y creo que sólo una referida a Sudamérica. Quizás porque en África están ocupados con la malaria, el sida -el 60% de los enfermos están en el continente negro- y el hambre y no tienen salud para coger la gripe; porque ésta no ha llegado, o porque no se enteran de que lo ha hecho.

Leí un artículo -siento no haber guardado el vínculo- que relacionaba la extraña aparición del virus, el número erróneo de muertes en México -primero unas 150 y ahora 18- y otras circunstancias con el extraordinario negocio que supone para dos o tres laboratorios farmacéuticos la fabricación de un nuevo antiviral para ¡toda la Humanidad! como cliente potencial o al menos para los muchos millones que pueden pagarlos.

Los epidemiólogos explican que el virus es imprevisible, que puede mutar y volverse muy peligroso. Pero peligro es un concepto relativo, depende de lo segura que sea tu vida. Si vives en el filo de la navaja qué puede empeorar otra amenaza más; que se ponga a la cola detrás del sarampión, la tuberculosis, la lepra, la sequía ...

Cuando hace poco más de un año abrí este blog, era mucho más ignorante de lo que soy ahora sobre la blogosfera y sus circunstancias. Si eres nueva, todo te impresiona porque la veteranía es un grado, aunque luego puede que se descubra que no era para tanto.

En aquellos días de estreno en los que mi blog era como un par de zapatos nuevos y recibía quejas de mis hijas por el tiempo que dedicaba al nuevo hermanito, le oí decir a un compañero respecto a la bitácora de otro, que la había "dejado morir". Aquella frase me impresionó, porque inmediatamente imaginé a un paciente en coma al que retiran las sondas y la ventilación.

La idea también me pareció dramática porque la asocié con una película que vi de niña en la tele sobre un grupo de esquimales. Me quedó grabada una escena en la que la mujer más anciana de la familia se daba cuenta de que había llegado su hora y simplemente se quedaba sentada en el hielo a esperar la muerte. Sin dramas ni despedidas, el resto del grupo la abandonaba y proseguía su trashumancia.

No es éste el pensamiento que me sugiere que un blog tiene algo parecido a la vida. Es más bien una conclusión fruto del roce, porque una vez superado el entusiasmo del estreno, cuando cuidaba de él como una madre primeriza de su recién nacido, entramos en una fase de velocidad de crucero en la que nos hemos ido haciendo el uno al otro. Él se ha ido acomodando a mi rutina y yo le voy buscando un hueco en mi lista de prioridades.

Ahora, tras un año de convivencia, me ha demostrado que está vivo y que es casi un ente independiente. Tan vivo está que reacciona a mi estado de ánimo y me hace sentir culpable cuando no lo alimento como debiera y lo dejo varios días sólo, como a la anciana en el hielo.