No sé cómo verán desde uno de esos países en perenne bancarrota, la tremenda carajera que estamos montando en occidente con nuestra crisis. Es cierto que si no se para la nuestra, la de ellos se pondrá aun peor y también es verdad que la suerte de muchos millones de personas dependen del tino con que los gobiernos de los países más pudientes afronten el desaguisado.
La pregunta es si la reparación del sistema llegará esta vez un poco más allá. Si esta vez habrá para todos.

Vaya, no soy la única que se hace esa pregunta. Ojalá fuese así, pero algo me dice, que los ricos seguirán siendo ricos, y los pobres, más pobres aún. Gracias por entretenerme un ratito en mis tardes con tus palabras!
Gracias MeDIA LuNA.