No defraudan. Siempre llenan y consiguen levantar al público con sus aplausos.
En estos días actúan en Las Palmas de Gran Canaria los padres de Mastropiero, el quintento de música-humor Les Luthiers. En su programa, un repertorio de anéctodas lleno de risas e inventos sonoros desde los que, asombrosamente, sale música.
Mastropiero y sus andanzas no faltan sobre el escenario, frente al cual todos siguen cada gesto, cada palabra del quinteto y se rinden a sus 'gags'.
Siempre llenan, ya digo. Por algo será.
Aquí va una de mis piezas favoritas (de cuando tenían más pelo que ahora). Para historias como ésta, los años no hacen más que mejorar el producto, como el buen vino.
En estos días actúan en Las Palmas de Gran Canaria los padres de Mastropiero, el quintento de música-humor Les Luthiers. En su programa, un repertorio de anéctodas lleno de risas e inventos sonoros desde los que, asombrosamente, sale música.
Mastropiero y sus andanzas no faltan sobre el escenario, frente al cual todos siguen cada gesto, cada palabra del quinteto y se rinden a sus 'gags'.
Siempre llenan, ya digo. Por algo será.
Aquí va una de mis piezas favoritas (de cuando tenían más pelo que ahora). Para historias como ésta, los años no hacen más que mejorar el producto, como el buen vino.
