Pero no Antonio, sino las que en estos días decoran nuestras calles con orgullo y sin vergüenza.
Sólo una pregunta: ¿Cómo iban vestidos los camelleros de Lanzarote hace 30 años?
Llevo meses resistiéndome a leerlo. Pero el sábado sucumbí a la intriga y caí en la red por completo.
Hoy es difícil encontrar a alguien que ayer no viera ni un solo instante del partido entre España e Italia.
Este es un ejemplo más de lo retrasados que podemos llegar a estar en España. Cuando aún no ha llegado el propio iPhone a nuestro país de forma oficial, ya tenemos en Internet una amplia gama de accesorios a nuestro alcance.
Raro sería lo contrario. Me posiciono contra el pago de más impuestos a los productos que sirven de soporte para información digital, venga de donde venga, se use para lo que se use.
Haciendo caso del 'No te acostarás sin saber algo nuevo', hoy recibo la lección bien temprano.
No sé si es la impresión de los demás, pero sí la mía: no hay evento ni campeonato ni programa de radio o televisión ni iniciativa casi de cualquier tipo que se precie que no tenga un blog.
Siempre me ha exasperado la manía de hacer pagar a alguien simplemente por estar. A veces, por ser testigo de un suceso. Otras, por asistir a un evento
(en forma de retenciones de tráfico o de culpable generalizado). En
este caso, por tener teléfono móvil.
Hay más de 3.000 especies distintas y constituyen el 75% del total de los insectos que habitan el mundo. Son los piojos, una especie bien lejos de estar en vías de extinción.
Y si no, que se lo digan a Perez Hilton, sin acento porque es en inglés.
España es diferente. Así lo constatan los enviados especiales a Austria en estos días de Eurocopa, donde los seguidores nacionales no dejan de dar la nota.
En pocas ocasiones más que en las últimas semanas siente una canaria lo lejos que está la capital del reino: un año más, me pierdo la Feria del Libro.
Han de fallecer entre seis y ocho generaciones, lo que implica que pueden pasar unos 400 años, para que la sociedad pueda disfrutar de lo que se ha dado en llamar 'igualdad'.
La pista aún se pude ver desde el cielo. Google Earth la pinta bien clarita a pocos metros del mar, en plena península de Jandía. Pero su sentido aún es un misterio por resolver.
Son peligrosas pero nadie se había propuesto pararles los pies. La anorexia y la bulimia han encontrado en la blogosfera en español el toque de piedra que puede dar al traste con sus aspiraciones de expansión gracias a Internet.
Ya a principios de año, los gurús de la música apuntaban hacia las formas y maneras de esta neoyorkina veinteañera. Las últimas noticias apuntan a que no se equivocaban.
Ya tienes por dónde empezar.