Suenan trompetas apocalípticas en el PP y en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, de donde no dejan de llegar noticias devastadoras para sus miembros.
En el Partido Popular se debe estar cociendo algo gordo. O así lo piensan muchos lectores de
Canarias7.es y contertulios de cafés mañaneros o vespertinos que se atreven a tratar el tema.
Los aspavientos de la Aguirre tienen eco en sus colegas Mayor Oreja y San Gil, enfretándose a
otros sectores y dando chicha a su congreso, que de otra forma pasaría por la crónica de la actualidad sin mayor pena ni gloria.
Pero como en todas las casas cuecen habas, al PSOE también le llega su San Martín y, por eso, en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria
no dejan de caer cartas del aparentemente frágil castillo de napies en el que se ha convertido la institución. Dan un paso adelante con
los nombramientos cuando la ciudad da pasos sin rumbo entre problemas de toda índole (de limpieza, culturales, acuáticos...).
No sé si consuela o todo lo contrario ver que no sólo esn la economía lo que está en crisis.