Quizá por deformación profesional. Puede que sólo por curiosidad. Cada mañana me pongo las pilas oyendo la radio. Es una de las mejores ventanas para entrar en el mundo, generalmente repleto de noticias no deseables.
Y no puedo evitar dejar volar la imaginación. No hacia una Acuarela de Toquiño ni hacia un Imagine de Lennon, sino hacia la crítica.
Lo que se me ocurra a partir de ahora formará parte de este blog, un espacio con el que pretendo compartir una visión personal de lo que va pasando o lo que me va llamando la atención, siempre con el objetivo de generar el diálogo enriquecedor, dando pie a todo el que se asome a esta ventana para que exprese también su primer pensamiento del día.
Así comienza Treinta y Tantos. Una visión muy particular de lo que pasa, una vez superada la primera crisis vital.
Pasen y pónganse cómodos. Comienza el show.

Buena travesía por este universo de la comunicación. Que se noten esos 30 y tantos. ¡Bienvenida!
Un saludo.
Gracias. A ver si tengo el viento de popa... ;-))