Los padres de él
Mis suegros se llaman Pierre y Antony y viven en un pueblito denominado Divo, en una zona selvática al noroeste de Abiyán. Él es un pedagogo retirado, adscrito a la escuela didáctica de mi madre, también conocida como la de la alpargata justiciera. O eso me dice el Hombre, que me asegura que, cada anochecida, hacía los deberes en una mesita en el patio de su casa, bajo la supervisión de su padre, sin levantar la cabeza rizada del libro por temor al castigo.


