Viggo al desnudo
Aquí estoy, en pijama, recuperándome en el sofá paterno de la escena de la sauna en Promesas del Este, con un Nikolai Luzhin sin nada encima salvo unos tatuajes y despedazando a dos sicópatas rusos contra los azulejos. El momento fue amenizado por los comentarios (nada respetuosos) de Nenito sobre el tamaño de los atributos sexuales de Viggo Mortensen, casi indistinguibles entre tanto hematí suelto.
También por las cosas de Alberto, que me sugirió que me olvidara de ese hombre, cuando se retorció en el piso -desnudito, carnifirme, pálido- sobre uno de los sicarios y le metió un cuchillo por el ojo. "Imagínate si un día llega a casa y no le gustan tus macarrones", apuntó, haciendo que una carcajada irreverente se escapara de las bocas de Ruymán, Nenito y yo misma, en la oscuridad del cine.
Antes de disfrutar de Promesas del Este (en mi opinión, una violenta pero excelente película), nos jincamos unos kebabs con salsa de eneldo en la terraza del Muelle. Y aun antes, nos encontramos en el Mumbai, para tomarnos un roibos frío y discutir las excelencias de los pijamas de rayas.
A fin de seguir este espontáneo a la par que completo programa, nos compinchamos para la velada el martes, en la presentación de Salvapantallas, un evento en el que eché especialmente de menos a Violeta la de Zárate, a Noemi, a Elsa y, sobre todo, a Lola , pero en el que conté con el arrope de familia, amigos, ex compañeros y compañeros de trabajo. E incluso del Hombre en persona, todo músculo bruñido y rizo prieto.
Para concluir con el análisis de la presentación, agradecer la improvisación fluida de Paco Suárez (promesa pública de entrevista a Viggo Mortensen incluída) y la lectura reposada de Eduvigis Hernández, esa mujer que consiguió que el Hombre entendiera, por una vez, lo que escribo. Y mandar besos a todos los presentes, a los que se disculparon por no poder asistir, a los que pidieron firma, a los que se rieron, a los que no les hace ninguna gracia, etc. etc. etc.
Finalmente, anuncio que ahora procederé a terminarme La deshonra rusa en la cama y a embelesarme pensando todavía en el misterioso, magnético y complejo Nikolai, en la forma en que fuma enlazando columnas de humo entre su boca y su nariz, atormentado, y en ese hoyuelo de la barbilla llenándosele de nubarrones de tormenta. En cómo la interpretación de Viggo oscila entre la fragilidad tierna y lo sombrío. Y, finalmente, en varios minutos de desnudo integral en una sauna encharcada en sangre, esquivando navajazos y a usuarios en toalla y poniéndome al borde de la taquicardia.
Spasiva, David Cronenberg.
pd. Antonio, me creo que Viggo destrozara a un regimiento, en pelota picada y sólo con las manos, si ejerce de miembro de la FSB. Lee a Anna Politkovskaya y teme lo peor.



Comentarios
Mi querida y adorada Diva mil perdones por no acudir a tu presentación pero me fue imposible ya que a última hora y como suele pasar"problemas" :( y me quede desolada pensando en que te había dado mi palabra y no la pude cumplir pero ire hoy rauda a buscar mi SALVAPANTALLAS donde sea y dime una cosa ¿te vere hoy en el metropol?espero que si un beso y perdoname
Publicado por: Anonymous | 11 de Octubre 2007 a las 10:45 AM
Creo que yo no voy a ser tan "respetuoso" cuando cuente, en mi crónica, mi visión de la escena de la ducha. JUAJUAJUAJUA (oígase una carcajada diabólica).
En cualquier caso, primero tengo que acabar una entrada sobre un curioso vídeo de MacGyver que alguien me sopló ayer... ;)
Publicado por: Ruymán | 11 de Octubre 2007 a las 11:25 AM
No pasa nada, guapetona ;) No sé si estaré en el Metropol, porque el Hombre juega y me salté dos partidos ya ... creo que le prometí confusamente que iba a éste, en Jinámar, y tendré que cumplir, dejando a Judith y la cosa regional fuera del plan. Sin embargo, hay concierto en Guanarteme y a eso sí que pensaba ir.
Ruymán: Cuidadito con lo que dices de Viggo, que es sagrado ;) A ver si vamos a romper las amistades ;)
Publicado por: Angie | 11 de Octubre 2007 a las 03:12 PM
Lo siento, Angie, pero sigo en mis trece: la única defensa del chico podría haber sido mojar la mini-toalla para darles en el culete a aquellos dos hunos (y ni siquiera lo hizo); y, aunque nunca me he visto personalmente en ese tipo de situación, lo normal es que le hubieran hecho mucha, mucha pupa...
Publicado por: antonio | 11 de Octubre 2007 a las 05:17 PM
Antonio, hombre de poca fe, le hicieron mucha pupa. Que acabó destrozadito en el hospital y perdió un par de litros de sangre ...
Que los macarras del FSB, antiguo KGB, son de lo peorcito. Que para matarlos tienes que meterles plutonio en los gayumbos.
Publicado por: Angie | 11 de Octubre 2007 a las 05:22 PM