Todas somos Medea
Tengo una amiga, llamémosla Medea, que es tan escultural como una Oshun de ébano, tan tropical como una marimba y tan sensual como el sabor del mango. Tiene apenas nueve meses menos que yo y pasaba por una mala racha en tema de amores ... hasta hace unas semanas.
Medea sale ahora con un cantautor, uno de esos seres humanos teóricamente sensibles, cuando no tirando a místicos, que pasa su vida profesional y personal amarrado a una guitarra ... intentando ocultar -a veces- el hecho de que sigue siendo macho bajo un barniz de aparente fragilidad y, por tanto, que tiene más peligro que el común de los mortales de género masculino.
Personalmente (y creo que se me nota), no me gustan los cantautores.
Ya sé que hay todo tipo de estos especímenes en la viña del Señor, pero me resultan -así, en bloque- un tanto sensibileros y absolutamente carentes de interés. En privado les llamo llorones y me considero por ello benévola, ya que tengo otra amiga, llamémosla Desdémona, que los bautiza directamente como cagalástimas y no les tiene ni un resquicio de paciencia.
Admito que si Alberto o Neketan o Mario me recomiendan un cantautor, a menos que se llame Bob Dylan o Albert Pla, pongo cara de poca confianza y le subo el volumen a The Hives. En castigo por mi mala voluntad hacia la raza de Silvio y Pablo, supongo que salgo con un futbolista, veo partidos de Primera Regional los viernes por la noche, disfruto de Minuto y Resultado cada fin de semana y sufro otras mil pequeñas torturas relacionadas con el balompié.
Aunque también admito que esas pequeñas torturas me parecen llevaderas si pienso en Medea, peregrinando por el circuito de cantautores canarios de la mano de su nuevo amor. Algo que yo no aceptaría ... creo ... ni aunque el llorón de mis refajos y entretelas fuera un calquito de Naveen Andrews, con la voz de Springsteen y la conversación de Javier Reverte.
Creo que Desdémona anda caliente últimamente. Y supongo que es por las cosas de Medea, mis cosas y, en general, lo que somos capaces de hacer las mujeres por amor o calentura. O sea, que ya se trate de fútbol o canción de autor o la conquista del universo, tendemos a sumir el proyecto vital del Hombre en cuestión y nos olvidamos del nuestro.
A Medea la botó Jasón como a un trapo sucio, después de que ella asesinara, traicionara, se exiliara y pariera a sus hijos. A Desdémona, la estranguló un tipo inseguro y acomplejado, con las orejas perforadas y llenitas de veneno.
Todas tenemos nuestra cruz y nuestro sino ... ligados a quien nos roba el seso y sube la bilirrubina en demasiados casos. Sólo espero que mi destino se vaya apartando de La Sexta los domingos y bajando a pie de Canteras o Burrero, en este verano atrasado, calenturiento y nublado mío.
Imagen de Medea. Madre, vengadora, asesina, mujer despechada, ...



Comentarios
¿Y no han probado a mantener las aficiones de cada uno precisamente así, de cada uno?
Sinceramente, no entiendo por qué hay que ir a un partido de fútbol de tu pareja, si a ti el fútbol ni te va ni te viene. Tampoco lo del circuito de cantautores.
Vale que hay que hacer concesiones en la pareja, pero terminar cogiéndole coraje, tampoco. Así sólo fomentaremos más Medeas.
Publicado por: Esther | 8 de Octubre 2007 a las 07:09 PM
Y luego estamos los machos que no respondemos a los estereotipos, ni físicos ni sociales, que ni nos gusta el fútbol ni jamás conseguimos entender porqué todas las chorvas se iban con el plasta melenudo de la guitarra en los asaderos.
Que buscamos a alguien con quien construir un camino juntos, sin olvidarnos de cuidar cada uno de los propios; con quien escribir una historia común desde el respeto a la historia y el espacio de la otra persona. Y que lo que encontramos son mujeres, tan modernas, inteligentes e independientes ellas, y que, en el fondo, siguen buscando al Macho al que acabar haciéndole de Madre. En fins. Quemaditos nos tenéis.
Publicado por: Casio | 8 de Octubre 2007 a las 09:03 PM
Casio: Sí que suenas (y hasta hueles) a quemado ;)
De todas formas, creo que algún roto habrá para tu descosido. Que pasa el tiempo y nos cansamos de hacer de madre, de aguantar la guitarra a todas horas y del fútbol fijo en la tele. Que acabamos buscando algo "normal", que nos haga felices, ... Y apreciándolo.
Esther: Yo creo que estamos en momento de construcción del nido, que dice Punset. Hago concesiones, él también y vamos cogiéndonos el ritmo. Sólo me medeo toda cuando pasamos de un partido semanal ... Pero si vamos a la playa, al baloncesto, al teatro, a los bolos, de paseo y otras cosas, además del partido, me relajo y lo disfruto.
Pero sí que tienes razón en que tendemos a ceder mucho y pedir poco a cambio. Y eso hay que cambiarlo.
Publicado por: Angie | 8 de Octubre 2007 a las 10:04 PM
Pues sí, a mí tampoco me gustan los cantautores. Posan mucho, no?
Publicado por: Reena | 8 de Octubre 2007 a las 11:33 PM
Exagero un poquito y no se puede generalizar, pero yo los veo un poquito trasnochados ya. Lo de la pose, también ;)
Publicado por: Angie | 9 de Octubre 2007 a las 10:12 AM
Tomando el asunto por la parte musical, te dejo un par de cantautores a los que al menos hay que reconocerles cierto sentido del humor:
http://www.youtube.com/watch?v=lBX1Bw-9rbU
http://www.youtube.com/watch?v=pj66XgK3NvE
(a este lo peina el enemigo...)
Publicado por: Carlos | 9 de Octubre 2007 a las 10:31 AM
Gracias, Carlos :)
Publicado por: Angie | 9 de Octubre 2007 a las 10:35 AM